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Por: Ramón Lobo
Si el primer objetivo inquebrantable ante la emergencia del doblete sísmico ha sido salvar vidas, el paso siguiente es acompañar esa prioridad con condiciones materiales para sostener a los hogares golpeados por la tragedia, atender necesidades habitacionales, preservar el abastecimiento y abrir paso a la reconstrucción. Una situación de esta magnitud deja heridas humanas, sociales, económicas e infraestructurales que demandan sensibilidad, organización y capacidad de respuesta.
Luego de sesionar con el gabinete económico, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, presentó una hoja de ruta inicial de atención inmediata con sentido social y económico. Las medidas articulan capaciddes del Estado y de la sociedad para colocar en el centro la protección familiar. En ese marco, la asignación económica mensual directa durante seis meses representa un mecanismo de ingreso contingente mientras avanza la fase de recuperación. Frente a la incertidumbre, la pérdida material y la necesidad de reorganizar la vida cotidiana, esta protección constituye una forma concreta de acompañamiento humano.
En materia de vivienda e infraestructura, la Gran Misión Venezuela Renace se presenta como el eje articulador de la nueva fase, al integrar esfuerzos de Barrio Nuevo Barrio Tricolor, Juntos Todo es Posible y Venezuela Bella. Su alcance se fortalece con la verificación vivienda por vivienda y el uso de un sistema centralizado de información geográfica para unificar reportes estructurales. Esta base técnica aporta orden, precisión y sentido de justicia para identificar daños, priorizar casos críticos y asignar soluciones con información confiable.
Junto a ello, el Fondo Venezuela Renace permite ordenar y orientar recursos para atender necesidades perentorias y avanzar en la atención inmediata y la reconstrucción. Su base financiera se vincula con recursos de la Repúlica bloqueados en el Fondo Monetario Internacional y otros entes financieros internacionales; por eso, el llamado reiterado al cese de las medidas coercitivas unilaterales adquiere un sentido aún más urgente y humano, pues busca liberar recursos legítimos del país para ponerlos al servicio de la población damnificada y de la recuperación nacional.
En el frente productivo y comercial, la prohibición de exportación de materiales de construcción busca priorizar el mercado interno y asegurar que insumos críticos como cemento, cabillas, acero y bloques se orienten a las proridades internas del país. Esta orientación concentra capacidades nacionales, protege el abastecimiento y acompaña el esfuerzo del Poder Popular, trabajadores, empresas e instituciones vinculadas al sector construcción.
Con esa base institucional, financiera y productiva, la activación de la cartera hipotecaria con subsidio de hasta 80%, en coordinación con la banca pública y privada, ofrece una herramienta efectiva para facilitar la compra, reparación o reposición de soluciones habitacionales. En la misma dirección, la exoneración de tasas e impuestos vinculados con registros de alquileres y compra de inmuebles contribuye a reducir cargas, acelerar procesos y facilitar la reubicación familiar.
La coordinación de alianzas internacionales para recuperar el Aeropuerto Internacional de Maiquetía confirma, además, que la reconstrucción no se limita a la vivienda. Las infraestructuras estratégicas sostienen movilidad, ayuda humanitaria, transporte de personas, comercio, actividad económica y normalización progresiva del país. Su rehabilitación forma parte de una visión integral y de la necesidad de restablecer condiciones logísticas para el desarrollo progresivo de las actividades económicas y sociales.
La emergencia entra así en una segunda fase. Primero fue salvar vidas; ahora corresponde reconstruir condiciones materiales de existencia mediante vivienda, ingreso, crédito, abastecimiento, infraestructura, información técnica y coordinación institucional. Los desafíos son grandes, como corresponde a una tragedia de alto impacto humano y territorial; por ello, Venezuela Renace debe asumirse como una práctica diaria de recuperación con justicia social, sensibilidad humana y unidad nacional. Esa es la tarea inmediata, sostener la vida, recuperar hogares y levantar al país con el esfuerzo de todos.
@RamonLoboMoreno