Opinión

  • Ezequiel Zamora

    El pensar de Zamora

    A Ezequiel Zamora los intelectuales de las oligarquías, generación tras generación, lo convirtieron en sinónimo de bandolero, asesino, demonio, sanguinario, entre otros epítetos. Desde el pensamiento crítico, apenas se le reconocía su liderazgo y valentía, pero se le negaba su carácter de ideólogo revolucionario, hasta que el Comandante Chávez lo reconoció como el primer reivindicador de las ideas de Simón Bolívar y en consecuencia como raíz ideológica de nuestra Revolución Bolivariana.

  • Foto: Cortesía Richard Canan

    Tarifazo y gasolinazo, la doble moral

    Con absoluta inmoralidad los medios internacionales y los opinadores tarifados (habladores de gamelote de la extrema derecha), son absolutamente sagaces y crudos para criticar a diario cualquier actuación o política social que emprendan los gobiernos de izquierda de América Latina. Descargan millones de bytes por las redes sociales, rasgándose las vestiduras ante cada estornudo. Sin […]

  • Foto: Archivo

    La inflación: El problema inmediato y urgente a vencer

    La INFLACIÓN, es sin ninguna duda el problema que en este momento más acogota a la sociedad venezolana, porque cada día toca con más inclemencia el bolsillo de todos y todas. Esta afirmación no significa desconocer el impacto de la INSEGURIDAD la cual tiene que ver con la vida misma. Tampoco  le quitamos valor a […]

  • Eduardo Pérez

    Sobre el sistema económico venezolano (+aportes necesarios)

    Debemos convencernos de la necesidad de instaurar de manera inmediata un nuevo sistema económico; solamente cambiando el modelo de producción capitalista -el que tenemos inoculado hasta los tuétanos- en nuestra sociedad, podremos cambiar la conciencia del individuo, sembrando el germen del hombre nuevo, el hombre del futuro diría el Che Guevara.

  • Foto: Con el Mazo Dando

    La estrategia política de la derecha o los chismosos de la política

    Toda Venezuela ha sido testigo durante los últimos 20 años de la actitud de los políticos que conforman los sectores de la derecha venezolana, en la cual, aunque no lo reconozcan la mayor parte de sus seguidores, se observa una tendencia sostenida hacia la mediocridad e incapacidad que perturba al país y a la escena socio-política nacional.

  • Foto: Archivo

    La cubana y mi franela de Fabricio

    Después del golpe de Estado del 11 de abril de 2002, Catia fue de los primeros sectores de Caracas en ser atendido con Barrio Adentro. Era apenas un plan y no la Misión que es ahora. El Amparo, como sucedió en otras zonas, puso a la orden del Estado algunos espacios que fueron habilitados como consultorios. La celeridad no estuvo divorciada de la eficiencia, y muy rápidamente en cada rincón fueron ordenados los utensilios médicos.

  • Foto: Archivo

    El tema de las responsabilidades

    No pretendo hacer una especie de reparto en cuanto a responsabilidades se refiere, respecto a la actual situación. Ésta es bastante compleja como para que cada quien esté consciente y acepte la cuota que le corresponde.

  • Foto: Archivo

    Relaciones con Fabricio Ojeda

    A Fabricio lo conocí a mediados de los 50. Yo era jefe de Deportes de El Heraldo, y él había llegado de creo que de Maturín, aunque era de Trujillo, donde nació en Boconó; fue maestro de escuela y comenzó a hacer periodismo antes de venir a Caracas. Se incorporó al diario, que dirigía Marco Aurelio Rodríguez, como reportero de Economía.

  • Foto: Archivo

    Nada es casual

    La escalada internacional contra Venezuela no es un invento, ni nos lo imaginamos los chavistas, es una realidad que incluso avizoran otras naciones con preocupación y asombro dentro del plano de la geopolítica; para nadie es un secreto que el imperio le tiene el ojo puesto a Venezuela y que tal situación se evidencia en la inaudita decisión de hacernos ver como una “amenaza inusual” para aquella ‘súper potencia’ que posee control sobre el armamento y sobre las guerras donde se emplea, pero que siente vulnerabilidad ante Venezuela.

  • TSJ

    Hilar fino

    Hilar fino es la frase con que la sabiduría popular expresa la necesidad de actuar con precisión, frente a una circunstancia compleja. Sin duda, que el contexto nacional e internacional obliga a la Revolución Bolivariana a evitar dar puntadas en falso.