Eduardo Piñate / Noticias / Opinión

19.Oct.2015 / 09:27 am / Haga un comentario

Foto: Archivo

Cuando escuché la grabación, hecha pública la semana pasada, de la conversación sostenida entre Lorenzo Mendoza y Ricardo Haussman, confieso que pensé en dos ladrones que se reparten el botín de un robo por anticipado, es decir, antes de concretar el delito.

Y no me falta razón, creo que fue Carlos Marx quien dijo, palabras más palabras menos, que todo el capital acumulado por la burguesía estaba cimentado en toneladas de lodo y sangre. Porque es verdad, para que exista cada una de las grandes fortunas que hay en el mundo, desde la del mejicano Carlos Slim hasta la de Gustavo Cisneros, pasando por Lorenzo Mendoza y los pocos miles que hay como ellos, deben existir miles de millones de hombres, mujeres y niños en todo el mundo viviendo en la miseria, el hambre y la ignominia más gigantesca. El saldo más visible y palpable de más de seis siglos de capitalismo son 1.300 millones de hambrientos en el mundo, es esta la más elocuente evidencia del fracaso de la dominación burguesa-capitalista-imperialista en el mundo. Sobre el hambre de esos 1.300 millones de seres humanos se levanta la riqueza de la burguesía.

En Venezuela con el Comandante Supremo Hugo Chávez al frente, comenzamos a construir la única alternativa superadora del capitalismo y el imperialismo en las actuales condiciones históricas, que no es otra que el Socialismo Bolivariano y Chavista del siglo XXI. Con el camarada Presidente Obrero Nicolás Maduro liderando el proceso le damos hoy continuidad al legado de Chávez.

Lorenzo Mendoza y Ricardo Haussman son dos consecuentes representantes de los intereses corporativos y políticos de la burguesía, son expresión fehaciente de la ideología y de los intereses de clase burgueses. Por eso, escuchar su conversación, en la que hablan de Venezuela como si fuera la hacienda o la empresa particular de ellos, con la prepotencia de quienes se creen superiores, como si fueran los dueños del país, produce profunda indignación y reafirma en quienes abrazamos la causa socialista desde que éramos casi unos niños, el compromiso con el pueblo y la disposición a combatir hasta el final por edificar el socialismo.

Ahora, ¿quiénes son estos dos siniestros personajes?

Lorenzo Mendoza: dueño o principal accionista de Empresas Polar, el más grande monopolio de producción de alimentos en el país, es quien lidera en Venezuela –bajo las órdenes de Washington- la guerra económica en una de sus modalidades principales; acaparamiento y elevación de precios de los alimentos de primera necesidad. Todo ello con la finalidad de derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro y destruir la Revolución Bolivariana.

Ricardo Haussman: fue ministro de Planificación en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, discípulo aventajado de Milton Friedman y seguidor consecuente de las tesis de la llamada Escuela de Chicago y el Consenso de Washington. Fue, junto con Miguel “Paquetico” Rodríguez y Moises Naim, autor y promotor principal del programa de ajustes neoliberal que aplicó CAP desde 1989 y que condujo a la insurrección popular del 27 y 28 de febrero de ese año. Es indudable que se trata de un intelectual orgánico de la burguesía.

Ahora bien, en la conversación dada a conocer entre ambos personajes, se ponen de acuerdo en lo que deben hacer para volver a entregar al país a las transnacionales por la vía del Fondo Monetario Internacional.

Según ellos, Venezuela necesita “ayuda internacional sustancial”, la cual, según Haussman, la provee la “comunidad internacional” a través del Fondo Monetario Internacional. Calcula Haussman y lo aplaude entusiasmado Lorenzo Mendoza, que dicha “ayuda” está entre 40 y 50 mil millones de dólares y para ello sería necesario un “programa de ajustes”.

Ante estas aseveraciones son obligantes algunas reflexiones:

1. Se confirma que la burguesía –el capital, para utilizar la categoría como la usa Meszáros- es una fuerza inconstitucional y extraparlamentaria por naturaleza. ¿Desde cuándo los señores Haussman y Mendoza son autoridades del Estado venezolano con capacidad para negociar con entidades internacionales en nombre del país?, ¿quién los eligió y en cuál proceso electoral de los 19 que hemos realizado los últimos 16 años? Resulta que ellos son expresión de la dictadura del capital, de la dictadura de la burguesía que pretenden imponernos a los venezolanos y las venezolanas para cobrarnos con sangre y lagrimas la osadía de revelarnos contra el capitalismo y el imperialismo y construir nuestro propio camino independiente y soberano, con democracia de verdad, justicia y paz, nuestro modelo Socialista, Bolivariano y Chavista.

2. Hablan de una “ayuda internacional sustancial” de entre 40 y 50 mil millones de dólares y para ello pretenden que no hay ninguna opción distinta al Fondo Monetario Internacional. Pero resulta que los venezolanos y los latinoamericanos conocemos muy bien al FMI; las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado conocimos su receta, sufrimos sus “programas de ajustes” en todos esos años, como los están sufriendo actualmente la clase trabajadora y los pueblos de Europa. Y si hoy estamos haciendo una revolución es, entre otras cosas, porque nos revelamos e insurgimos como pueblo combatiente por la libertad contra las políticas del FMI y el Banco Mundial.

3. Lo que exponen Haussman y Mendoza no es otra cosa que el plan de entrega de las riquezas de la Patria, de nuestros recursos naturales a la burguesía y las transnacionales; recursos que hoy están puestos al servicio del pueblo en una política que ha invertido en lo social casi 600 mil millones de dólares en 16 años.

4. Para hacer lo que dicen que harán estos dos señorones de la derecha antidemocrática, racista, fascista y por ende, enemigos del pueblo, hace falta tener el poder político, no basta tener poder económico. Ninguno de los dos es candidato a ninguna instancia del Estado. Ellos están representados en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre por los candidatos de la derecha, sin embargo, la derecha no va a ganar la mayoría en la Asamblea Nacional y en el supuesto negado –y recontra negado- que lo hicieran, no podrían obligar al presidente de la República y al Ejecutivo a negociar con el FMI, ni con ningún organismo internacional. Entonces, ¿cuál es el plan de ellos?

5. En el momento inicial de la conversación Lorenzo Mendoza le dice a Ricardo Haussman que él está en guerra. Ese es el plan, el plan de la guerra, el plan de utilizar la guerra económica –junto con las otras modalidades de guerra; psicológica, mediática, política, cultural, terrorista y las presiones internacionales- como un factor de desgaste de la revolución, o sea, de erosión de la base social de apoyo a la revolución, para pasar a la fase abiertamente golpista de la confrontación. Es la ya denunciada estrategia del golpe suave o de “mecha lenta” como lo denominó el Comandante Supremo Hugo Chávez.

6. Nadie vaya a creer que esta es una visión de estos dos individuos, no, esto es lo que está pensando la burguesía parasitaria del país y los círculos imperialistas y fascistas en EEUU, Europa y América Latina. Igual piensan los partidos y líderes de derecha en Venezuela, tan es así que ningún vocero de ellos ha hecho siquiera un comentario, menos una condena a los planteamientos de Haussman y Mendoza.

Pero se vuelven a equivocar, una vez más dejan por fuera de sus ecuaciones y cálculos al pueblo. Nuestro pueblo ya enfrentó y derrotó su guerra económica, con golpe de Estado y sabotaje petrolero en los combates estratégicos de 2002, 2003 y 2004, y lo va a volver a hacer.

Hoy somos un pueblo más consciente, más organizado, con mayor capacidad de movilización y con la fortaleza que nos aporta la unión cívico militar. Hoy tenemos un partido, el PSUV, que cada día se cualifica más como vanguardia revolucionaria, que sirve para ganar elecciones y sobre todo para conducir la lucha por el socialismo. A ese partido se suman un conjunto muy importante de organizaciones partidistas y sociales que aportan la riqueza de la diversidad de sus orientaciones ideológicas, visiones tácticas y experiencias militantes, en la lucha antiimperialista y por el socialismo. Tenemos todo para vencer y vamos a vencer.

Los dueños de este país somos todos los venezolanos y todas las venezolanas, la mayoría conformamos este pueblo levantisco y rebelde que derrotó un imperio y liberó naciones conducidos por el genio de Bolívar. Después de 200 años reconquistamos la libertad dirigidos por Hugo Chávez, el Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana. Somos el pueblo venezolano, los hijos y las hijas de Bolívar y Chávez los dueños de la Patria. Ninguna burguesía, ningún imperio nos va a arrebatar lo que nos pertenece.

Venceremos!!!

Caracas, 18 de octubre de 2015

 

 

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