Antonia Muñoz / Noticias / Opinión

14.Sep.2016 / 12:35 pm / Haga un comentario

Foto: Archivo

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Con esta serie de artículos sólo queremos enfatizar que entendemos y compartimos algunas medidas que se están tomando  para enfrentar la situación económica que vive el país. Sin embargo, consideramos que paralelamente y con carácter de urgencia se debe sincerar el precio al consumidor de algunos artículos de consumo masivo que sin ninguna duda  distorsionados. Ya hemos tratado el caso de los Alimentos Balanceados para Animales (ABA), cuyos precios dependen mayormente del precio del maíz amarillo y de la harina de soya, dos materias primas que constituyen el 95% de la mezcla. Si  el Estado corrige la especulación evidente en el precio de las dos materias primas mencionadas, podría bajarse significativamente  el precio de proteínas muy demandadas por la población  como los huevos y  las carnes de aves, de cerdos y de peces criados en lagunas artificiales y estanques. También tratamos el caso de los precios inaceptables de la caraota negra, lo cual es aplicable para el frijol y el quinchoncho.

Lo de la harina precocida de maíz  no ha sido tratado; sin embargo,  consideramos incorrecto haber aumentado en mayo del 2016 el precio del maíz blanco y su producto la harina precocida a Bs.96/kg y Bs. 190/kg, respectivamente. La medida además de incorrecta fue injusta por extemporánea, ya que sólo benefició a quienes tenían en sus silos el maíz blanco y amarillo que hacía ya unos 7 a 8 meses habían recibido de los agricultores producto de la cosecha de añol 2015 (mayo- octubre).. En el mismo orden de ideas, la semana pasada, los consumidores empezaron a comprar sin aviso y sin protesto harina precocida a Bs. 585/ kg. Una pregunta por mera curiosidad ¿Cuál es el precio a nivel de productor para el maíz blanco de la siembra 2016, cuya cosecha apenas comienza? En el sector agropecuario todos los productores son importantes; sin embargo, los más importantes y los más sacrificados son los productores primarios que siembran y crían. En la vida todo tiene un orden… el sector agropecuario no es una excepción.  No puede ser que el precio de la harina precocida sufra un segundo aumento en el año 2016, cuando el último precio que se pagó a los agricultores fue de Bs. 15/ kg  para la cosecha del 2015.

Hoy  tocamos nuevamente el caso del trigo, porque el lunes 12 del presente año el país fue informado a través de El Correo del Orinoco y VTv del  precio de Bs 100 para el pan canilla (ya casi disminuido a señorita)  y  Bs. 180 para el pan campesino, a Bs 180 también mermado en peso como queso fresco. Sin embargo, para el  miércoles 14  ya hay un desmentido por parte  del Superintendente de la SUNDDE; lo cual significa que la información que daba cuenta del aumento de precio  no era veraz ni autorizada. En relación al caso del cereal importado que nos ocupa, nos sorprende el incremento acelerado del pan entre enero del 2014  y septiembre del 2016, desde Bs.15 a Bs. 400-500, para la primera y segunda fecha, respectivamente. Sorprende porque  se fijó el kilo de pan salado al consumidor  en Bs.6,9  de acuerdo a Resolución conjunta de los Ministerios de Finanzas, Agricultura y Tierras y Alimentación, decisión publicada en Gaceta Oficial Nº 40.234 de fecha 22 de agosto del 2013.

 Sin embargo, lo que más sorprende en la meteórica carrera que ha pegado el precio del pan en los últimos años, es que la materia prima, el trigo suave, desde el 2013 hasta julio del 2016, en promedio ha tendido a la baja; aunque anualmente se observa un rango de variación de unos 50 dólares por tonelada. Así tenemos que en el lapso señalado, la tonelada de trigo suave costó: 276,7 ; 245, 2 ;  206, 4 y 186,6 $/ton, para los años 2013, 2014, 2015 y 2016, respectivamente. En un período similar el pan campesino pasó de Bs. 15 en enero del 2014 a Bs. 400 en agosto del 2016. No puede ser una casualidad que el mismo fenómeno se observa con el trigo duro, usado para obtener sémola a partir de la cual se fabrica la  pasta. También los precios internacionales de este cereal tendieron a la baja con 312, 2 ; 242, 5 ; 185, 6 y 157, 0 $/ton de trigo; para los años 2013, 2014, 2015 y  hasta julio de 2016, respectivamente. Sabemos que la mano de obra también se ha incrementado aceleradamente, pero no creemos que eso lo explica todo. Por esta razón, consideramos que  sirve de poco aumentar los sueldos y salarios, si no atajamos el incremento especulativo y usurero de los precios de bienes y servicios, que en buena parte es el factor  responsable de la inflación.

Finalmente, apreciados camaradas del Gobierno Bolivariano de Venezuela, insistimos en estas observaciones porque es urgente que revisemos y rectifiquemos todo lo que haya que rectificar, ya que son estas rendijas las que aprovechan los enemigos de la Patria para dejar colar su veneno que hace estragos en la mente y en el alma de nuestra gente buena. Además, los chavistas  somos antiimperialistas  y  cristianos, al menos nosotros lo somos; por lo tanto, llamamos a lo bueno…bueno y a lo malo…malo.  Así mismo,  aprendimos de Simón Bolívar que “SÓLO SE LE MIENTE A LOS ENEMIGOS PARA ENGAÑARLOS”. Y como si fuera poco, en nuestra lucha tenemos presente las enseñanzas del  prócer uruguayo, José de Gervasio Artigas que:  “CON LA VERDAD NI SE OFENDE NI SE TEME”. CHÁVEZ VIVE. LA LUCHA POR LA PATRIA SIGUE”.

Guanare, miércoles 14 de septiembre de 2016

 

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