Memorias / Noticias

9.Dic.2015 / 12:26 pm / Haga un comentario

Foto: Archivo

Hace 191 años, soldados patriotas, bajo el liderazgo del mariscal Antonio José de Sucre, libraron la decisiva Batalla de Ayacucho, con la que se puso fin al dominio español y se selló la libertad de Perú y América del Sur.

Fue el 9 de diciembre de 1824, cuando Sucre asumió el mando del Ejército Unido Libertador del Perú y dio paso al fin de la dominación española en América del Sur, al derrotar a las fuerzas del Ejército Real del Perú, que dirigió José de la Serna.

Antes de iniciarse la batalla, que se dio en Ayacucho, Perú, el mariscal Antonio José de Sucre le dijo a sus guerreros: “Soldados, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia. ¡Soldados!¡Viva el Libertador! ¡Viva Bolívar, salvador del Perú!”.

A pesar de que las tropas patriotas contaban sólo con 6.000 soldados y los realistas con casi 10.000, el Ejército libertador logró que los españoles pidieran capitulación en menos de seis horas de combate, cuando José de Canterac, en sustitución de José de la Serna, reunió a sus generales para admitir la derrota.

Esta batalla dio paso a la Capitulación de Ayacucho, que fue firmada el mismo 9 de diciembre de 1824 por el mariscal Antonio José de Sucre y el jefe de estado mayor realista, José de Canterac.

Este tratado disponía que el ejército realista renunciaba a seguir la lucha y fijaba la permanencia de los últimos soldados realistas en las fronteras de la Provincia Constitucional del Callao, ciudad situada en el centro-oeste del Perú.

Asimismo, establecía que la República del Perú debía saldar la deuda económica y política a las naciones que ayudaron militarmente a su independencia.

El Congreso del Perú, reunido en sesión extraordinaria, otorgó el reconocimiento del Gran Mariscal de Ayacucho y Benemérito del Perú en grado eminente a Antonio José de Sucre, por la actuación que tuvo en Ayacucho.

Sobre esta batalla el libertador Simón Bolívar escribió: “La batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana y la obra del General Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta y su ejecución divina. Maniobras hábiles y prontas desbarataron en una hora a los vencedores en 14 años, y a un enemigo perfectamente constituido y hábilmente mandado. Ayacucho, semejante a Waterloo, que decidió el destino de la Europa, ha fijado la suerte de las naciones americanas.

El General Sucre es el Padre de Ayacucho; es el redentor de los hijos del sol; es el que ha roto las cadenas en que envolvió Pizarro el imperio de los Incas. La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en su manos la cuna de Manco Capac y contemplando las cadenas del Perú rotas por su espada”, escribió Bolívar.

 

AVN

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos. Si quiere expresar alguna queja, denuncia, solicitud de ayuda u otro tema de índole general por favor envíe un correo a contacto@psuv.org.ve