Elías Jaua / Noticias / Opinión

25.Jul.2016 / 09:39 am / Haga un comentario

Simón Bolívar

Nuestro Padre Bolívar supo ser más grande que su propio tiempo y lo logró aferrándose a los principios, al honor y a la idea justa que defendía, así lo expresaba en una de sus cartas, en 1823:

“El honor es el mejor guía del laberinto de las revoluciones”.

De mil laberintos pudo salir el Libertador, sin claudicar a la causa de la Independencia Nacional y de la igualdad social, de esta última tomó conciencia plena durante su estadía en Haití y la hizo estructura central de su pensamiento libertario, como quedó plasmado en su discurso ante el Congreso de Angostura en 1819:

“Mi opinión es, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad”.

Esta convicción de que solo podía haber República y libertad si se reconocía y practicaba la igualdad, lo llevó al laberinto de las contradicciones de clases con sus compañeros de lucha, contradicciones que degeneraron en odios y persecuciones que como él mismo lo confesó en 1830, finalmente lo llevaron a las “puertas del sepulcro”.

Un día del año 2012, el Comandante Hugo Chávez reflexionaba en privado sobre la última estadía del Padre de la Patria en Caracas, año 1827, y me comentó que él creía que Bolívar no enfrentó a Páez y a la Cosiata, aunque tenía fuerza moral y popular para hacerlo, porque significaba perder su gloria de Libertador y degenerar en el líder de una facción pugnando por el poder.

Con esta frase, “prefirió la gloria antes que el poder”, y una tajante afirmación, concluyó el Comandante Chávez aquella reflexión.

Realmente, cuando Bolívar se percata de los sucesos que amenazaban la unidad Sudamericana desde Venezuela y ante las negativas de Páez de ceder en su facciosa ambición de poder, decide venir a Caracas, pero antes le escribe a éste el 23 de diciembre de 1826:

“Quiero salir ciertamente del abismo en que nos hallamos, pero por la senda del deber y no de otro modo”.

Lamentablemente los enemigos de sus ideas, liderados por Páez y Santander, escogieron el modo de la intriga, de la mentira, de la traición, de la fragmentación y Bolívar cumpliría con honor lo que había escrito al General Salom, seis años antes de su muerte, el 17 de diciembre de 1824:

“Aunque me cueste la vida voy a impedir la guerra civil”.

Y se marchó de su Caracas para no volver más en vida. Sin embargo, poco tiempo después de su muerte, Venezuela fue a la guerra civil por casi cien años, porque el pueblo no se resignó a la traición al proyecto social de la revolución de Independencia y a la subordinación a una nueva oligarquía y a otros viejos o nacientes imperios.

Bolívar regresó para amar a Venezuela, como cantaba Alí Primera, en el fuego sagrado que Chávez avivó en esta generación de patriotas bolivarianos y bolivarianas, que estamos empeñados en su idea libertaria.

Hoy cuando nos pretenden llevar a nuevos laberintos donde se nos quede perdida la Patria, inspirémonos en la consecuencia con la idea justa que mantuvo el Padre Bolívar y digamos, como lo expresó en 1816, hace 200 años, cuando salía de uno de los laberintos de nuestra historia:

“Formemos una Patria a toda costa y todo lo demás será tolerable”.

En homenaje a los 233 años del nacimiento del niño Simón, defendamos nuestra Patria a toda costa. ¡San Pedro Alejandrino, nunca más! ¡Viva Bolívar!

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos. Si quiere expresar alguna queja, denuncia, solicitud de ayuda u otro tema de índole general por favor envíe un correo a contacto@psuv.org.ve