Luis Figueroa / Opinión

27.Ene.2015 / 05:12 pm / Haga un comentario

En los tiempos que enfrentamos hoy en día es necesario hacer una pausa para definir a la Revolución Bolivariana, para ello es necesario comenzar por determinar que su trayectoria es ascendente, lo que nos obliga a precisar que esta premisa no pretende ser una lectura simplista del complejo modelo en el que se desarrolla el país en cualquier coyuntura política o inclusive el modelo en el que se desarrollaría cualquier sociedad.

Esta idea permite vislumbrar que nuestra Revolución avanza indeteniblemente superando dificultades, contradicciones, ataques e inclusive errores. Uno de los principios de la dialéctica establece que toda unidad albergue dentro sí elementos contrarios, que toda sociedad que se defina así misma como un todo tiene en si misma factores que se contraponen, por tanto la sociedad contemporánea se caracteriza por tener constantemente contradicciones, diferencias y obstáculos.

No puede calificarse o criticar a la Revolución Bolivariana por la presencia de problemas o contradicciones, lo correcto sería entender que avance se basa precisamente en la superación de dichas circunstancias adversas. Hemos visto como en estos últimos 16 años, el avance de la Revolución se ha basado en la conquista y consolidación de espacios, eso en esencia la hace victoriosa y en cada obstáculo, lucha, confrontación que ha asumido, el avance lo marca la superación del problema.

Este principio nos va a permitir calibrar correctamente hacia a donde vamos como país.

La Revolución democrática

El Comandante Chávez avanzó en la definición de la vía democrática como medio para lograr desarrollar la Revolución en Venezuela, eso no suponía la inexistencia de bloques que se confrontan, tampoco suponía que el capitalismo entregara sus espacios de manera pacífica, menos suponía que la resolución de los problemas estructurales de la sociedad basados en el modelo capitalista, iban a ser resueltos solamente por la vía del convencimiento a través del diálogo. Lo que sí establecía que la superación última a esta confrontación, se lograría en la medida en que se impusieran los canales democráticos como lo son: el respeto a las elecciones, el fortalecimiento de un árbitro electoral respetado, la ampliación de todo el universo electoral a toda la población democratizando el voto (sociedad verdaderamente participativa), creando una cultura política del protagonismo del pueblo en la resolución de sus problemas pero por sobre todo dándole un valor estratégico al diálogo y a la conversación como una manera de ir explorando cualquier camino que surgiera para la resolución de las problemáticas.

La vía democrática de la Revolución es en sí una victoria de un valor universal reconocido en todo el mundo, muy a pesar de las contradicciones que se presenten con las ideologías de otros países que defienden diversos modelos de pensamiento, todos reconocen que la Revolución Bolivariana y Chavista, ha ganado sus espacios por la vía de las elecciones y ha logrado superar momentos de aguda crisis, siempre amparándose en la capacidad política de un pueblo que no ha caído en los chantajes, no ha caído en el llamado a la violencia sino que por el contrario aprendió a ir al elemento de fondo, a la búsqueda de un escenario protagonizado por el ” vivir bien” y de la estabilización del país.

Es por esto que la construcción de la Revolución Bolivariana, no supone necesariamente un escenario pasivo, no supone un escenario carente de debate ni de contradicciones; lo que sí supone es que haya una elevación del planteamiento político con responsabilidad de los actores que en ella intervienen, sobre todo a la hora de esgrimir y asumir propuestas y que no promuevan modelos desestabilizadores culpando al pueblo disuadiéndolo de la realidad del objetivo último que persiguen. Esta realidad nos impone a todos el reto de hacer siempre hasta el último esfuerzo por lograr la paz.

Identificados con el pueblo

Transformar el modelo económico, que es la base de la sociedad venezolana, del modelo rentista a un modelo productivo, nos plantea un número importantísimo de disyuntivas, sin duda aspectos donde algunos actores de nuestra sociedad tienen diferencias motivadas a que ven diversas alternativas. Este es el debate que está en la mesa el día de hoy.

Se han usado subterfugios pretendiendo acorralar al gobierno para exigirle que tome medidas de corte macroeconómico y neoliberal, pretendiendo suponer que la solución radica en la liberación del valor de la divisa, la liberación de los precios en los artículos, promoviendo además el ficticio discurso de un mercado que se rige por una dinámica neutral entre oferta y demanda, concepto que es la esencia del capitalismo neoliberal que está hoy por hoy totalmente fracasado en el mundo.

Ante eso, se ha planteado que la solución a la problemática presente actualmente en Venezuela, se centra en la creación de un modelo productivo, modelo que obedece a un discurso con un trasfondo político en el que precisamente se pretende revertir la idea de la concentración de los recursos en las manos de un grupo de privados que ven en la acumulación de capital su fortalecimiento. Al contrario estamos hablando de un modelo productivo que se base en el protagonismo del pueblo, donde este se apropie de los medios de producción desarrollando a la vez una cultura productiva que rompa con los esquemas del capital y del rentísmo.

Cuando observamos que en todo este modelo de política actual por parte del Gobierno Revolucionario se mantiene la importancia de invertir en nuevos espacios productivos, donde el pueblo sea el protagonista, manteniendo políticas de atención a la población, acentuando la atención de las familias en situación de pobreza, de becas a estudiantes en los diversos niveles del sistema educativo, ayuda a los proyectos comunales de producción, aumento salarial a los trabajadores, dan una clara muestra que los indicadores sociales del gobierno se mantienen, distanciándolo de cualquier esquema neoliberal, rompiendo con el rentismo y promoviendo la producción nacional, rompiendo con el capitalismo y enfrentando cualquier tipo de explotación contra los trabajadores o combatiendo cualquier tipo de acción que vaya en detrimento del amparo a la población.

Informe anual 2014 perspectivas 2015

Estos últimos días hemos visto un pueblo en la calle, abalando en su movilización la acción del gobierno, apoyando el rumbo que toma, que encabeza y que lleva en vanguardia el Gobierno Revolucionario en las manos del presidente Nicolás Maduro. Este pueblo no solamente derrotó el llamado a paro trabajando, sino que con la llegada del presidente luego de la exitosa gira internacional, la demostración del pueblo en la calle en torno a la Asamblea Nacional en la rendición de la memoria y cuenta y en su discurso del informe anual a la nación, se demuestra que hay un pueblo movilizado garante de la toma de sus espacios y sin planes de volver a sus casas.

Esto es expresión de que la iniciativa política no sólo se mide por el discurso, se mide por un pueblo movilizado en la calle que defiende una propuesta, un pueblo consonó y fuerte cuyo elemento más resaltante sin duda se refleja en el discurso del presidente cuando explicaba el proceso político en Venezuela. En su alocución demostró que estamos avanzando en la resolución de la ecuación donde se plantea el problema, una ecuación que tiene varias variables: 1) Deja claro al país que la Revolución mantiene su concepto ideológico y el empuje de la construcción del modelo socialista. 2) Deja claro que existe un factor que nos combate y que se caracteriza por un sector que ha estado conspirando e impulsando la guerra económica. 3) Establece que se va a enfrentar con todas las herramientas provistas por la ley, agotando los canales democráticos, enfatizando que se valdrá de la justicia para imponer las normas que estipulen acciones necesarias con tal de garantizarle la estabilidad al país. 4) Finalmente deja claro que el aprendizaje político de un pueblo que ha vivido violencia, que ha sufrido asesinatos, que ha vivido la campaña sicológica de desestabilización, no cae ni caerá ante los chantajes.

Sobre el 2015… planes sobre todo de inversión e infraestructura como fórmulas que mantienen la elevación del empleo. Si tomamos en cuenta que sobre la construcción de una vivienda se puede emplear una cantidad de mano de obra, al plantearse como meta de construcción 400.000 viviendas en el año, da fe de que hay intención, de que hay incorporación de recursos para incentivar el trabajo productivo para combatir cualquier situación que busque crear un escenario de recesión con más empleo y más inversión en vialidad, en infraestructura y de obras que vayan en pro del desarrollo del país.

Cuando se expresan políticas que buscan atender los indicadores sociales, como las que buscan promover el impulso en la conformación de las Bases de Misiones, Misión Hogares de la Patria, becas para estudiantes, Ley de empleo juvenil y protección al trabajador, que aun cuando se busque desestabilizar el sistema, la Revolución se mantiene comprometida con los trabajadores aumentando el 15% del salario; cuando se aborda de manera franca junto al pueblo la discusión de temas neurálgicos para el país en lo económico, dejando ver correctamente que aun cuando el Ejecutivo asume la responsabilidad, es un problema de toda la sociedad venezolana decidir cuál es el precio del petróleo y decidir en el desarrollo de la economía, cómo se ajusta el sistema cambiario, creando nuevos mecanismos flexibles que van a exigir de verdad que el que disponga de divisas de verdad lo haga y se acabe el modelo especulativo basado en el rentismo.

Cuando tenemos un discurso presidencial que aborda todas las áreas sin descuidar ninguna, deja ver asume la complejidad de un momento lleno de contradicciones con la disposición de en cada una de esas áreas dar respuesta siempre de cara al pueblo.

Nuevas tareas

Definir nuestras nuevas acciones, como parte de haber hecho un recuento de la diversidad de aspectos que contiene esta coyuntura así como tener claridad sobre dónde se centran las contradicciones verdaderas y sin duda definir cuáles serán las respuestas acertadas.Los revolucionarios, los bolivarianos, los chavistas, no debemos tener temor a equivocarnos, solamente debemos tener temor en la posibilidad de no reflexionar o no entender que la posibilidad de discutir con nuestros pares se transforme en una realidad. Por tanto la primera tarea es la unidad política, garantizar la coherencia, a este despliegue en diversos ámbitos le caracteriza la unidad política y nos referimos al despliegue en lo productivo, en las empresas de producción social, en las comunas, en las instituciones del estado así como en el desarrollo de las políticas de seguridad de estado, en todo lo económico, en lo político organizativo, en el partido, en el despliegue de UBCh, en los círculos de lucha popular, en las patrullas se debe garantizar primordialmente una coherencia en la acción.

Unidad no significa solamente sumar a las amplias mayorías sino que debe haber un esfuerzo político en que esa unidad tenga claridad, no se trata de sumar a los que dividen, se trata de convencerlos de hacia dónde apunta la unidad.

En si misma esta unidad se define por la defensa del modelo socialista, la defensa de los logros del pueblo en Revolución, la defensa irrestricta de un pueblo en funciones de gobierno, el despliegue coordinado para avanzar en una gran victoria electoral en las elecciones parlamentarias de este 2015. En fin en avanzar en la consolidación del Plan de la Patria.

 

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