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28.Ago.2016 / 03:55 pm / Haga un comentario

Foto: archivo

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El documental Puente Llaguno, claves de una masacre, dirigido por Ángel Palacios, demuestra la trama golpista de la oposición en abril de 2002 y cómo engañaron a sus seguidores y al mundo en torno a un suceso que pretendía —por medio de la violencia y muertes de ciudadanos, con apoyo de medios de comunicación de derecha— sacar al Gobierno constitucionalmente electo de Hugo Chávez.

La cinta, producto de una investigación audiovisual sobre los hechos registrados hace 14 años, muestra imágenes, testimonios y hechos clave de una acción desestabilizadora silenciada por los medios de derecha que dejó 19 muertos y 72 heridos de bala, entre simpatizantes del Gobierno como de la oposición, y transeúntes desprevenidos de las calles aledañas.

Este lunes, a las 8:00 de la noche, el documental será transmitido en transmisión conjunta de radio y televisión en una edición especial de Tv Foro, que será conducido por el director general de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel), William Castillo, acompañado de un grupo de invitados.

La difusión del material tiene por objetivo avivar la conciencia del pueblo ante nuevas acciones desestabilizadoras de sectores de derecha, que promueven una movilización para el 1 de septiembre en medio de la gestación de un nuevo plan golpista denunciado por el Ejecutivo.

Al respecto, el presidente Nicolás Maduro indicó este sábado que observar el material permitirá a quienes vivieron aquellos eventos sacar “lecciones para nuestra conciencia de lo que hicieron y no lo permitamos más nunca”, mientras que las nuevas generaciones podrán ver “lo que hizo la oligarquía para quitarle el derecho al futuro que tenían los niños del año 2002, que son hoy los jóvenes universitarios y profesionales de la patria, gracias a que triunfamos contra el golpe de Estado”.

Derecha planificó sucesos de 2002

Puente Llaguno, claves de una masacre relata cómo los factores políticos de oposición eligieron el mes de abril de 2002 para iniciar una huelga general, con el propósito de forzar la renuncia del presidente Chávez. Para ello, la derecha convocó a una movilización que llegaría hasta Chuao, en el este de la ciudad, mientras los revolucionarios se encontraban en las afueras del Palacio de Miraflores, sede de Gobierno, en respaldo de la Revolución Bolivariana y en rechazo al paro.

Ese día, en horas del mediodía, la oposición hizo un llamado a sus simpatizantes para dirigirse hacia la sede del Gobierno, sin ningún tipo de consentimiento del orden público y sin haber detallado esa ruta previamente. El objetivo: encontrarse con el pueblo revolucionario, y dar paso a la masacre, ya que apenas iniciado el nuevo rumbo de la movilización opositora dos personas resultaron heridas de bala a quemarropa, es decir, resultaron heridas desde la propia marcha.

Cuando la movilización opositora llegó al centro de Caracas, se registraron agresiones contra personas que manifestaban su apoyo a la Revolución, resultando heridas con ácido y por golpes. Los medios registraban lo sucedido, pero afirmaban que la movilización estaba caracterizada por la paz y por no contar ni un solo hecho de violencia.

Los dirigentes de oposición insistieron en que los manifestantes llegaran hasta Miraflores. No obstante, se retiraron y dejaron a sus simpatizantes, aludiendo diferentes motivos, justo antes de que empezaran las primeras detonaciones de bala en las adyacencias de la avenida Baralt y Puente Llaguno.

Por otra parte, un grupo de militares insurgentes grabó un mensaje horas antes de los hechos de violencia, en los que revelaban datos como los francotiradores y las cifras de víctimas por adelantado. Además, la Policía Metropolitana comenzó a agredir a quienes se encontraban en la parte baja de la avenida Baralt, desde la esquina Pedrera, y debajo de Puente Llaguno.

El primer fallecido, se reseña en el documental, cae en la avenida Baralt por herida de bala en la cabeza a las 3:20 de la tarde, aproximadamente. 12 civiles fallecieron en ese sector, luego que la Policía Metropolitana rompiera los cercos acordados previamente con la Guardia Nacional. Otras siete personas murieron en zonas aledañas.

Conspiración mediática

El material de Ángel Palacios también relata cuál fue el comportamiento de los medios privados durante la consumación del golpe del 11 de abril. Ese día, en horas del mediodía, el diario El Nacional sacó una edición extra bajo el titular “La batalla final será en Miraflores”, mientras que el canal RCTV transmitió seis horas de la manifestación opositora y tan solo 20 minutos de la chavista y, como otros medios de derecha, llamó insistentemente a que los manifestantes de oposición llegaran hasta Miraflores, bajo el lema “Ni un paso atrás”.

Mientras asesinaban y herían a los manifestantes de ambos bandos, sucesos que eran transmitidos por medios como Venevisión, los reporteros informaban que eran “desmayados”, restándole importancia a lo ocurrido. Además, aseguraban que los bolivarianos le disparaban a la marcha de la oposición que se encontraba debajo del puente, cuando ésta nunca llegó a ese punto.

Entre los dirigentes de oposición que participaron en el plan golpista de 2002 y que pidieron a sus manifestantes que llegaran hasta Miraflores se encuentran Henrique Capriles, Carlos Molina Tamayo, Guaicaipuro Lameda, Enrique Mendoza, entre otros.

AVN

 

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