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21.Jun.2018 / 09:35 am / Haga un comentario

Foto: Referencial

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Por: Farruco Sesto

Parto de una afirmación del Comandante Chávez: “la burguesía acá no es sino un peón del imperialismo. Nuestro adversario es el imperialismo mundial, no es poca cosa, no subestimemos al adversario. Miremos en perspectiva todo lo que está ocurriendo en el mundo hoy para darnos cabal cuenta del campo de batalla y de las amenazas que sobre nosotros estarán siempre apuntando”. (H.Ch. 28.3.2011)

¿Y cuales son esas principales amenazas en este momento? Reflexionemos nosotros sobre ello. ¿Cuál es el diseño imperial para algunas zonas y países del mundo, entre los cuales parece estar Venezuela?: demoler la unidad de poder de la nación, disolver la idea misma de patria con sus bases materiales y culturales, destruir el tejido social y caotizar la vida cotidiana.

Pues calcula el Imperio que, de esa manera, ejerciendo el dominio controlado del caos inducido, puede asegurarse por largo tiempo el control de los recursos naturales y una posición favorable en la confrontación geopolítica. Ejemplos sobran.

Por mi parte tengo pocas dudas al respecto: el primer objetivo de los Estados Unidos y sus aliados en relación a nosotros, es llevarnos a esa situación de caos permanente.

Sobre la base de esta premisa, podemos afirmar, entonces, que todo lo que contribuya con ese propósito imperial es contrario a los intereses de la patria. Mientras que todo lo que nos cohesione como pueblo, contribuye con las estrategias de la revolución.

Es precisamente desde la claridad de este concepto, que la unidad, además de ser una consigna hermosa, pasa a convertirse en un elemento indispensable para soportar la embestida imperial e iniciar una contraofensiva. Chávez lo tenía claro. “Unidad, lucha, batalla y victoria”. Unidad de los revolucionarios. Unidad cívico militar. Unidad de todo el pueblo. Unidad de los dirigentes.

Ahora bien ¿sobre cual base común podemos reafirmarnos en la unidad? Dice María Cristina Iglesias que no hay mejor instrumento que el legado de Chávez, expresado en los cinco objetivos históricos del Plan de la Patria. Volvamos repetidamente a la introducción que el propio Comandante le hizo a ese documento, cuando lo presentó ante el CNE en 2012. Son apenas dos páginas. Releámoslas una y otra vez, hasta casi aprendérnoslas de memoria.

 

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