Francisco Rangel Gómez / Noticias / Opinión

17.Ene.2017 / 08:28 am / Haga un comentario

Foto: Archivo

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Como Ministro para el Despacho de la Presidencia me correspondió acompañar al Presidente Chávez a un viaje oficial hacia Estados Unidos, se había acordado entonces un encuentro entre ambos Presidentes para tratar temas conjuntos y toda una agenda diplomática preparada entre las cancillerías.

El día que finalmente había sido fijado para el encuentro entre Chávez y Clinton, de un edificio impresionante se abrió el ascensor en el piso indicado y ahí estaba toda la delegación norteamericana que nos saludaba cordialmente haciéndose paso para que finalmente los dos Presidentes estrecharan las manos.

La conversación se sostuvo en un nivel diplomático elevadísimo hasta que Clinton le preguntó a Chávez si podía autorizar el sobrevuelo de aviones de la Fuerza Aérea gringa por nuestro espacio aéreo, sin autorización ni previo aviso, con la excusa de “golpear el tráfico ilegal de sustancias”; a lo que Chávez con todo su garbo y su patriotismo respondió un rotundo NO que transformó la lata de refresco que Clinton tenía en la mano, en un amasijo de aluminio víctima de aquella rabieta que el Presidente venezolano había causado con tan ‘osada’ respuesta…

De Chávez aprendimos que el territorio venezolano es SOBERANO y definitivamente NUESTRO y que la Patria se defiende de los millones de encorbatados imperiales que no quieren a Venezuela para darle “ayudas humanitarias” ni quieren intervenirla para liberar a un Pueblo ‘oprimido’, si los intereses extranjeros posaron su mirada sobre Venezuela es porque aquí hay algo que ellos están buscando, más que resolver problemas ajenos, pretenden la adjudicación del PETRÓLEO VENEZOLANO que es la mayor reserva del mundo entero.

Era la primera vez que un Presidente gringo obtenía una respuesta negativa de un Presidente criollo, por lo general la complacencia no se hacía esperar y fue así como durante muchísimas décadas vendieron nuestro petróleo a precio de gallina flaca, y permitieron que fueran los gringos a través de INTESA quienes administraran el petróleo y nos dejaran a cambio un triste diezmo que jamás se correspondió con las verdaderas riquezas que ellos extraían y de la que tanto se lucraron.

Por eso el llamado a la defensa de la Patria no es un capricho del Presidente Maduro, ni es una necesidad de la Fuerza Armada el hecho de llevar a cabo ejercicios militares como el Zamora 200, para hacer notar el poderío en armas que se ha adquirido; es la necesidad de organizarnos para hacer prevalecer y resguardar LA PAZ de todo nuestro Pueblo, tan necesaria que sin ella es imposible la coexistencia y mucho menos el progreso de una nación.

Pero LA PAZ y la SOBERANÍA no son solamente responsabilidad de la FANB y sus componentes, la estabilidad nacional y la tranquilidad de nuestro Pueblo reposan sobre los hombros de todas y todos los venezolanos y para convencernos de esa premisa debemos internalizar que a la hora de una intervención militar (por cierto anhelada por la parte más irresponsable y ciega de la oposición venezolana), las balas extranjeras no distinguen la ideología política del blanco hacia donde van dirigidas.

Es un deber ciudadano resguardar y defender con la vida la Patria que nos pertenece y los ingentes recursos en ella, es la única manera de garantizar que nuestros hijos, hijas y nietos tengan el futuro y las oportunidades que merecen.

Viviremos y venceremos!

@rangelgomez

 

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