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1.Sep.2017 / 10:20 am / Haga un comentario

trump

Fragmentar la democracia protagónica y revolucionaria en la República Bolivariana de Venezuela  para apoderarse de los recursos  energéticos, son los objetivos del imperialismo estadounidense con las recientes medidas puestas en práctica por parte del Presidente Donald Trump, quien firmó una orden ejecutiva contra el buen desarrollo de la economía venezolana.

No cabe duda que ante la realización del proceso de elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela, el presidente estadounidense Donald Trump, quien había solicitado detener esas elecciones programadas para el 30 de julio de 2017, se lleno de ira,  por cuanto gobierno  del Presidente Nicolás Maduro, en uso de sus atribuciones constitucionales, de acuerdo al principio de autonomía, autodeterminación, soberanía e independencia nacional, hizo caso omiso a tal petición, motivo por el cual Donald Trump atacó severamente con prohibiciones financieras  y comerciales que impeden a Venezuela realizar transacciones financieras desde y hacia los Estados Unidos, así como repatriar sus ganancias  por la actividad económica que realiza la empresa  venezolana CITGO Petroleum Corporation desde territorio  estadounidense.

Este imperio decadente en su afán de interrumpir el proceso de consolidación de la independencia nacional en Venezuela y Latinoamérica en general  ha continuado su ataque inclemente hacia nuestra economía, y ha amenazado con una intervención militar sobre nuestro territorio, lo cual causo no solo estupor sobre la población venezolana sino sobre sus propios aliados en el continente, quienes a través de sus gobiernos han declarado que no están de acuerdo con intervenciones armadas en Venezuela.

Es verdaderamente inaceptable que en pleno siglo XXI el imperio decadente de los Estados Unidos pretenda seguir invadiendo países para adueñarse de recursos económicos; ya bastante daño ha causado las invasiones gringas a poblaciones del mundo entero, ya la dinámica mundial, el nuevo relacionamiento internacional no pueden aceptar acciones imperialistas que intenten estrangular a los países y menos a la patria venezolana, tampoco lo van a conseguir, pues Venezuela no es un hueso fácil de roer, aunque existan personas irresponsables y apátridas de la oposición política solicitando acciones intervencionistas, pues gracias a que el Comandante Hugo Chávez con su astucia política geoestratégica fue creando una infraestructura económica financiera nacional e internacionalmente que permitirá con el apoyo de la población y de aliados internacionales como Rusia, China, Irán, Turquía e India, pasar este trago amargo y saborear el néctar del progreso en un corto o mediano plazo.

La diversificación económica interna y el relacionamiento en la comunidad internacional han permitido ir avanzando hacia nuevos mercados petroleros internacionales con países de otros continentes como nuevos socios estratégicos comerciales y potenciales aliados en el caso de un conflicto armado, ya Estados Unidos no representa ese socio único que fue en la cuarta Republica, ya contamos con el apoyo de China, Rusia, Vietnam,  Irán, protagonistas del nuevo mundo multipolar o pluripolar  quienes con acciones y decisiones estratégicas harán que cada día se pueda minimizar más el accionar desmedido del decadente imperialismo yanqui.

Los mecanismos e instrumentos de las relaciones internacionales desarrollados por el proceso revolucionario han sido efectivos, aun cuando el ataque por parte de EEUU ha sido incesante, quienes han contado con el respaldo de gobiernos cipayos de la región latinoamericana como el colombiano, peruano, mexicano y de seres apátridas como los líderes de la oposición política venezolana, quienes más temprano que tarde empezaran a ver los dientes del imperialismo cerca de sus caras.

La República Bolivariana de Venezuela en la coyuntura actual, fiel creyente en los mecanismos del derecho internacional y la solución pacífica de controversias,  invoca el principio de la solidaridad internacional de los pueblos y gobiernos conscientes y nacionalistas que saben que la patria no se entrega ni se negocia, que por mucho poder imperial que le quede a Estados Unidos debe aprender a respetar  los principios de autodeterminación y no intervención en asuntos internos de cada país, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, no pueden ellos erigirse como policías mundiales para obligar a otros países a renunciar a su derecho de profundizar los métodos democráticos mediante mecanismos constitucionalmente aprobados por sociedades libertarias como la venezolana.

RAFAEL SOSA VARGUILLA

rafaeliginiososavarguilla@gmail.com

 

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