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21.Jul.2016 / 09:50 am / Haga un comentario

Congreso de Cúcuta

El 21 de julio de 1821 el Congreso General, con carácter constituyente, reunido en Cúcuta, aprobó la Ley de Manumisión de la Esclavitud, negando la solicitud que poco antes le dirigiese el Libertador Simón Bolívar, en el sentido de concederle al Ejército vencedor en la Batalla de Carabobo, como única recompensa, la abolición absoluta de la esclavitud.

¿Gradual o instantánea?

Si bien el resultado final de abolir o manumitir es el mismo: eliminación de la condición de esclavo de la persona beneficiaria, y dado que una y otra figura hacen cesar la condición jurídica de propiedad ajena respecto a quien la venía padeciendo, el disfrute efectivo de la nueva condición de ciudadana o ciudadano difiere en una y otra. Abolir, de acuerdo a la Real Academia Española, significa “derogar, dejar sin vigencia una ley, precepto, costumbre”; acto expedito que concede de forma instantánea la plena ciudadanía al exesclavo; en tanto que manumitir, u otorgar estátus de manumiso al otrora esclavo en los términos de la legislación grancolombiana implicaba lapsos y condiciones cuyo cumplimiento podía tardar los 18 años desde el nacimiento del hijo de esclavos.

¿Qué pidió El Libertador?

Dos mensajes de suprema significación para su vida pública hizo llegar el héroe caraqueño al Congreso de Cúcuta, entre junio y julio de 1821: uno, el parte de la espléndida victoria de la sabana de Carabobo y, dos, su petición, en nombre del Ejército Libertador, de que se concediese como premio al triunfo de las armas republicanas la abolición absoluta de la esclavitud. Era consecuente Bolívar con los votos ofrecidos al presidente de Haití, Alexandre Petion, y con la realidad social y étnica de sus tropas, muchos de cuyos integrantes tenían, como el difunto héroe Pedro Camejo, sangre africana en sus venas.

Tierra y esclavos

Las naciones que emergieron del régimen colonial y la Guerra de Independencia, para integrar la Gran Colombia, poseían una estructura económica agraria. Siendo que en la Península predominaba la mano de obra enfeudada, la Corona implantó en América el régimen esclavista, para estimular a los grupos de colonos y plantadores a arraigarse en territorios de escasa riqueza minera, y donde los frutos del trabajo físico se derivaban de la explotación agro-pastoril de la tierra. Ello, tras el desengaño de los primeros conquistadores de hacer realidad el mito de El Dorado.

República esclavista

Así, las mercedes reales y la adquisición de esclavos para el cultivo de cacao y finalmente café, se convirtió en el medio de acrecentar fortunas durante la Colonia, y dicho régimen económico-social pasó, casi sin modificación al nuevo orden posindependentista. Ya ante el el Congreso de Angostura de 1819 Bolívar había implorado que se ratificasen sus decretos abolicionistas de 1816, sin que se le complaciese. La solución de la manumisión, se tomará en 1821, cuando ya la República sea una realidad constitucional.

Ley de vientres

Entre los hacendados, generales, letrados y comerciantes que se reunieron en 1821 en la ciudad de Cúcuta privó el interés pecuniario por encima del ideal republicano de igualdad. Para los propietarios, en el contexto de una economía agraria atrasada, era inconveniente dar libertad a los esclavos, para que pasasen al estátus de siervos libres. De allí que el Artículo 1° la Ley de Manumisión de la Esclavitud de 1821, si bien estableció: “…Serán libres los hijos de los esclavos que nazcan desde el día de publicación de esta Ley”, colocó dos condiciones concurrentes al disfrute de la plena libertad: el cumplimiento de los 18 años de edad para el hijo de esclavo y el pago en servicio al amo, por la manutención que éste debía darles. A ello se llamó la “Ley de Vientres”.

Correo del Orinoco

 

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