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7.Dic.2016 / 04:03 pm / Haga un comentario

Foto: Misión Verdad

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La punta del iceberg

Según información suministrada por La Tabla con base a las primeras pesquisas de la inteligencia venezolana, la empresa Dayco Host es quien opera los centros de datos de Credicard, responsable de perjudicar la plataforma de pagos electrónicos del país el pasado día viernes.

Los datos del Servicio Nacional de Contrataciones reflejan que dicha empresa pertenece en un 47,27% de sus acciones al Grupo Dayco, propiedad única de cinco miembros de la familia D’Agostino, incluyendo a la flamante esposa de Henry Ramos Allup. La hija Banco Latino.

Desde los tiempos de la Cuarta este grupo se dedica a obras de ingeniería civil, construcciones, telecomunicaciones y servicios de data center, gracias al imprescindible apoyo que el actual presidente de la Asamblea Nacional brindara desde la comisión de contrataciones que dirigió durante la última etapa del extinto Congreso nacional.

Pero más allá del grado de involucramiento que tuvo la empresa con las acciones de sabotaje informático del pasado viernes, hay varios elementos sustanciales que no deben quedar excluidos. Dayco Host es sólo el inicio de un conjunto de conexiones financieras y empresariales que terminan en Henry Ramos Allup, su agente de negocios y asalariado político.

Lo evidente

Henry Ramos Allup ya está en campaña presidencial. Así lo indican no sólo sus declaraciones del pasado 2 de agosto, sino toda una campaña audiovisual y en redes sociales embadurnada con la típica demagogia adeca. Como si se tratase de un desafío a la lógica más elemental, el eslogan de su campaña es: “Sí hay futuro”.

Cada político antichavista encarna y personifica intereses económicos -locales y extranjeros- específicos. La política es una cuestión de dinero.

Nada muy distinto al ritmo que marca la política global, donde los tecnócratas suplantan a los políticos, las empresas a los Estados y el consumo a las identidades nacionales. Henry Ramos Allup es la versión chaborra de los Macris, Kuczynskis y otros derivados de la misma línea de producción.

Entremos en materia
El Grupo Dayco es sólo propietario del 47,27% de las acciones de la empresa Dayco Host. El segundo gran accionista -21,91%- es el banco Credit Agricole Suisse, subsidiaria radicada en suiza del banco francés del mismo nombre.

El resto de los accionistas son las empresas extranjeras -ambas con sedes en Estados Unidos- Ziegerta 2, LLC (11,5%) y Trebol Internacional, Ltd (5,07%), y las nacionales Go Silver, Ltd (7,71%) y Transban Investments Corp (1,58%).

Estas cuatro empresas ostentan registros fiscales bastante opacos y en el caso de las extranjeras casi inexistentes. Probablemente son empresas de maletín, las cuales son usadas en la mayoría de los casos para el lavado de capitales y la defraudación tributaria.

Carlos Guillermo Otaloa también figura como accionista de Dayco Host. Es dueño de la empresa Otaola Ingeniería C.A., dedicada al sector construcción y responsable de ejecutar gigantescos proyectos de infraestructura y electricidad durante los últimos gobiernos de la Cuarta. Junto con Dayco Construcciones (propiedad de Franco D’Agostino, suegro de Henry Ramos Allup), monopolizaron importantes contratos para obras de envergadura durante esa época.

Carlos Guillermo Otaloa es director principal de Dayco Host. Y es también presidente y dueño, junto a su hermano Ricardo Andrés, de la empresa Telecomunicaciones Bantel C.A. que está asociada a Bantel Telecom, registrada en Miami y con presencia en Colombia, Perú, Guyana y varios países de América Central. Según el diario La Razón, Ricardo Andrés se fue de Venezuela en julio de 2015, estafando con proyectos inconclusos a distintas empresas. Amigos de familia y negocios.

En el mismo Servicio Nacional de Contrataciones, una empresa melliza dedicada a lo mismo que Dayco Host (Dayco Telecom), devela otras conexiones empresariales del matrimonio D’Agostino-Ramos Allup.

Lorenzo Martelli, que funge como director de la empresa, está asociado en carácter de presidente y mánager a seis empresas extranjeras registradas en Estados Unidos (específicamente en Miami, Florida), todas dedicadas a la especulación inmobiliaria y al corretaje financiero, según señala el portalCorporation Wiki.

Otra empresa extranjera y con las mismas características opacas y sospechosas de las anteriores, Melbridge Finance Inc., ostenta el 11,5% de las acciones de Dayco Telecom. Lo que deja ver el portal Cybo es que se ubica igualmente en Miami y se dedica a la especulación financiera (préstamos, inversiones y asesorías en el sector inmobiliario). Por su parte, Rafael Hernández Millán, accionista de Dayco Host (3,43%), es directivo de la empresa Fuel Cell Corporation of The Americas, la cual se ocupa de comercializar plantas eléctricas para, no casualmente, centros de procesamiento de datos. Fue directivo de la extinta Cadafe y tiene negocios con otras compañías registradas en Miami y dedicadas al mismo ramo. Otro amigo de la familia.

En ambas empresas Dayco del matrimonio D’Agostino-Ramos Allup figura como director principal Sandro D’Isidoro. Nombre que coincide con el director externo de la monstruosa compañía italiana Prima Industrie, dedicada a la fabricación de maquinarias altamente tecnificadas para uso industrial, entre los que caben productos tecnológicos para instalar centros de procesamiento de datos, como Dayco Host.

La información suministrada por Reuters coincide con la de su perfil de Facebook. Empezó su carrera en un banco comercial italiano, ha sido director de la cámara de comercio italiana en Suiza y ostentó por años el cargo de director en el gigantesco banco Credit Agricole Suisse, propietario del 21,91% de las acciones de Dayco Host y del 24,82% de Dayco Telecom. Prima Industrie vende productos industriales y tecnológicos a más de 80 países y tiene una terminal de importación en Venezuela que se triangula desde Miami a través de la empresa Prima Power, señala su propia página web.

En las empresas de maletín registradas en Miami de Lorenzo Martelli, también aparece el nombre de Sandro D’Isidoro como director y mánager en buena parte de ellas. Otro amigo de la gran familia empresarial que apuesta por Henry Ramos Allup para captar la renta petrolera que les fue arrebatada desde 1998. Son un mismo combo.

Finalizando

Las conexiones empresariales de Henry Ramos Allup se ubican en dos de los sectores que mayores ganancias registran a nivel mundial: la especulación financiera de la banca y la apropiación de la renta pública a través de la construcción inmobiliaria y de infraestructura. La matriz del saqueo por los cuatro costados, la trocha más expedita para el desmantelamiento del Estado en nombre de los negocios.

No en vano las medidas y fintas más agresivas de Mauricio Macri y Michel Temer, por citar dos casos recientes a nivel regional, buscan la reconducción de estos dos sectores hacia las arcas del sector privado local y transnacional. Ahí es donde el billete se mueve rápido y en cantidades, donde se hace manicure el narcotráfico con su mejor amiga la empresa de maletín. Henry Ramos Allup es el hombre para intentar meter a Venezuela en ese costal de miseria global.

Según el portal Caracas Chronicles, Credit Agricole Suisse es propietario de bonos venezolanos. No de gratis Henry Ramos Allup en aquella sesión donde el chavismo tomó el parlamento para impedir un golpe de Estado parlamentario, se encargó de difamar el canje de bonos de Pdvsa. Un amigo de la familia (Sandro) ya lo hacía en paralelo. Henry es un agente central de la guerra económica y financiera contra Venezuela, bendecido por sus conexiones.

Un informe republicado por la prensa local del mes de marzo de este mismo banco, estableció proyecciones nocivas sobre la economía venezolana, buscando con ello influenciar negativamente a inversionistas y países para que se abstuvieran de elevar sus relaciones comerciales y financieras con Venezuela. Presionar todavía más sobre la llaga del bloqueo. ¿Quién puede negar que un banco francosuizo dice la verdad? Es Suiza, Francia…

No deja de ser significativo que el centro de procesamiento de datos de la principal plataforma de pagos del país (Consorcio Credicard) sea propiedad mayoritaria de un banco extranjero que ataca al país y de un montón de empresas opacas y poco transparentes.

En un chuchumeco Henry Ramos Allup estos empresarios conectados a los intereses de la banca transnacional y a la construcción apuestan su capital. Entregar a Venezuela en bandeja de plata parece ser la única oportunidad que tiene Henry de seguir perteneciendo a una mafia que sigue prestándole con mala cara el apellido.

Y el desespero va por doble vía. ¿Cuánto tiempo de vida le queda a nuestro muchacho? ¿A cuál otro mediocre de la MUD apostar si no lo lograron con él?

Por: William Serafino

Misión Verdad

 

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