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10.Ago.2018 / 12:17 pm / Haga un comentario

Foto: AVN

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Por: Janet Queffelec

La orden de detención contra Julio Andrés Borges Juyent representa el último capítulo de este dirigente de la derecha que frontalmente ha pedido una intervención militar y un bloqueo económico y financiero contra el pueblo venezolano.

El miércoles 8 de agosto, la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) acordó la captura de Borges por los delitos de instigación pública continuada, traición a la patria.

Coordinador del partido de ultraderecha Primero Justicia y ex diputado por la Asamblea Nacional, órgano en desacato judicial desde 2016, Borges ha representado los intereses de grupos económicos y sectores políticos de la oposición que han buscado derrocar al presidente de la República, Nicolás Maduro, y dar al traste con la Revolución Bolivariana, al punto de ser uno de los planificadores del intento de magnicidio contra al jefe de Estado, durante el acto de celebración del 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) el pasado 4 de agosto en la avenida Bolívar de Caracas.

Por este último hecho, la Sala Plena decidió que por tratarse en flagrancia no procede el antejuicio de mérito y la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) procedió al allanamiento de su inmunidad parlamentaria.

Desde Colombia participó activamente en el diseño del atentado contra el Presidente Maduro, según se desprende de la confesión que hizo ante los cuerpos de seguridad el sargento retirado de la GNB, Juan Carlos Monasterios Vanegas, tras su captura.

En el video que mostró el Presidente Maduro por transmisión conjunta de radio y televisión, Monasterios Vanegas narró que Borges facilitó su ingreso a Colombia donde buscaría los dos drones que serían cargados con potentes explosivos para atentar contra la vida del mandatario nacional.

En Colombia, Borges ha recibido el respaldo del expresidente Juan Manuel Santos y del mandatario Iván Duque que han apostado por el derrocamiento del Gobierno Bolivariano. Incluso, ha manisfestado ante la agencia de noticias AFP que se “siente seguro” en el vecino país, luego que el TSJ ordena su detención.

En abril de este año, el entonces vicepresidente ejecutivo, Tareck El Aissami, denunció que Borges era uno de los principales promotores de las “mafias” colombianas dedicadas al contrabando de extracción del bolívar, bajo el amparo de Santos.

En ese mismo mes, el ministro para la Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, reveló que el dirigente del partido de derecha Primero Justicia gastaba 50.000 dólares mensuales en la gira internacional que inició en septiembre de 2017 para propiciar una intervención militar y el bloque económico y financiero contra Venezuela. El origen de estos fondos aún no se ha develado.

Una gira internacional contra el pueblo venezolano

En los últimos 10 meses, Borges ha participado activamente en una gira internacional para lograr una intervención contra Venezuela. En el periplo se reunió con gobernantes de corte conservador, como el expresidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski; y con los presidentes: Mauricio Macri (Argentina) Sebastián Piñera (Chile), Emmanuel Macrom (Francia) y el saliente mandatario de México, Enrique Peña Nieto.

Hay que mencionar que el intento del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, por aplicar de forma arbitraria la Carta Democrática Interamericana contra Venezuela, tuvo como sustento un informe consignado por el dirigente opositor el 1 de abril de 2017.

Las acciones de Borges se han encaminado a desprestigiar el sistema electoral y la democracia venezolana. Es por ello que en el mes de mayo de este año se reunió con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, donde descalificó las elecciones presidenciales del 20 de mayo.

Sus palabras encontraron eco en Pence, quien posteriormente, en un discurso ante el Consejo Permanente de la Organización de la OEA, solicitaría la suspensión de los comicios, así como la restricción de visas a las autoridades venezolanas y la petición a los países miembros del organismo que exigieran al Presidente Maduro que rindiera cuentas por supuestamente “destruir la democracia venezolana”.

Agente de desestabilización

Su intervención en planes desestabilizadores se remontan al golpe de Estado del 11 de abril de 2002 que duraría menos de 48 horas contra el presidente constitucional Hugo Chávez.

A comienzos de 2015, Borges resultó involucrado en otro intento de golpe de Estado contra el presidente constitucional, Nicolás Maduro, conocido como “Golpe azul”, en el que conspiraban algunos oficiales y suboficiales de la Aviación Venezolana.

En 2017 se suma activamente a la agenda violenta auspiciada por la oposición, entre los meses de abril y julio, para propiciar la desestabilización, la guerra psicológica y la ejecución de crímenes de lesa humanidad.

El objetivo era “darle energía a la calle”, como dijo el propio Borges, a través de una agenda que se tradujo en destrucción de la infraestructura pública y privada, el ataque a los cuerpos de seguridad del Estado, el financiamiento de grupos de choque y la generación de una matriz negativa que reflejara la supuesta “matanza” de jóvenes y “represión” de manifestantes pacíficos para justificar una intervención extranjera.

Este escenario de violencia respondió a una “orden dictada por el Departamento de Estado” de los Estados Unidos, como denunció el Presidente Maduro, dejando a su paso un saldo de 121 fallecidos y cuantiosas pérdidas materiales.

En septiembre del año pasado, integra la delegación de la oposición que junto al Gobierno inicia un proceso de diálogo en República Dominicana.

Después de varios meses de discusiones, se redacta el Acuerdo de Convivencia Democrática por Venezuela pero en febrero de 2018 la oposición se niega a suscribirlo, luego que Borges recibiera una llamada desde Bogotá, Colombia, del presidente Juan Manuel Santos, quien seguía instrucciones del gobierno de Estados Unidos para impedir un consenso a favor de la paz y la democracia.

Escándalos financieros

Sus inicios en la vida política han estado salpicados de escándalos. En sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del 20 de enero de 2011, el diputado Diosdado Cabello mostró al país como fue el financiamiento irregular por parte Petróleos de Venezuela (Pdvsa) a la entonces asociación civil Primero Justicia, entre los que se encontraba Borges como cofundador.

Cabello presentó la fotocopia de un cheque por 60 millones de bolívares emitido por la entonces gerente de Asuntos Públicos de la División Servicios de Petróleo y Gas, Antonieta Mendoza de López, madre del dirigente de derecha Leopoldo López.

Borges destaca como propietario de una empresa registrada el día 6 de agosto de 2012 en Panamá, según el portal Telesur.

Mientras que en la página digital La Tabla se señala que adquirió un lujoso apartamento de 400 metros cuadrados en el condado de Miami-Dade, a través de su hermano mayor.

AVN

 

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