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El Acuerdo de Ginebra de 1966 constituye la columna vertebral de la reivindicación territorial de la Guayana Esequiba para alcanzar una solución práctica y satisfactoria a la controversia, así lo manifestó el diputado a la Asamblea Nacional (AN) por la Guayana Esequiba, Jorge Luis Fuguett.
Durante una entrevista en el programa «La Jornada», que transmite Venezolana de Televisión (VTV), el parlamentario indicó que este documento supera y sepulta de manera definitiva la discusión sobre el Laudo Arbitral de 1899, el cual es considerado nulo e írrito por el Estado venezolano.
«Guyana únicamente quiere validar un laudo que es totalmente írrito. Por algo se firmó el Acuerdo de Ginebra (…), cualquier salida jurídica unilateral está fuera de este tratado y, por ende, Venezuela no reconocerá ningún veredicto, sea a favor o en contra, porque se escapa del único camino legal que mantenemos desde el 17 de febrero de 1966», aseveró.
Asimismo, recordó que, bajo el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, existen múltiples mecanismos de resolución pacífica antes de recurrir a instancias judiciales. Sin embargo, lamentó que las propuestas de entendimiento presentadas por Venezuela hayan sido sistemáticamente truncadas por el gobierno guyanés mediante campañas de desinformación y fake news.
«Venezuela siempre ha sido un país de puertas abiertas que busca la amplitud y el entendimiento con sus vecinos. Contamos con miles de pruebas cartográficas y mapas que demuestran nuestra soberanía. De hecho, en la última audiencia oral, el Estado venezolano consignó más de 3.000 nuevas pruebas documentales, las cuales robustecen las acciones instruidas a través de la Ley Orgánica para la Defensa de la Guayana Esequiba», enfatizó.
Ambición transnacional
Por su parte, el historiador Aldemaro Barrios, indicó que la controversia actual por la Guayana Esequiba se debe a una pugna geopolítica de larga data por recursos energéticos y minerales estratégicos.
Ante esto, señaló que la injerencia directa de intereses transnacionales han perturbado las relaciones diplomáticas en la región. Además, destacó que estas intervenciones han hecho estragos en ríos de esta zona incluso con el riesgo de verter toneladas de mercurio en estos espacios acuáticos.
«Venezuela no solo ha asumido firmemente la doctrina de la Diplomacia Bolivariana de Paz, sino que debe enfrentar la injerencia de terceros intereses, sobre todo de corporaciones transnacionales del oro y del petróleo que intervienen y enturbian las relaciones bilaterales que deberían ser naturales y orientadas al acuerdo mutuamente satisfactorio», denunció.
Fuente: VTV.