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22.Oct.2015 / 10:57 am / Haga un comentario

Foto: Archivo

El 22 de octubre de 1899 entró a Caracas, Cipriano Castro y su ejército andino que día a día, de batalla en batalla, fue creciendo. Venía desde Colombia arrasando con el ejército nacional, propinándole derrota tras derrota en una campaña que duró cinco meses. Desde el 23 de mayo de ese mismo año, cuando cruzó con 60 hombres el Río Táchira rumbo a Caracas.

Castro, al enterarse del la huida del presidente Ignacio Andrade, dice: “El último tirano va ya camino del destierro”. Dice Arellano Moreno que hombres del comercio y de las letras le dicen: “Llegáis al Capitolio por el glorioso derrotero que en 1813 siguió la libertad en tiempos de Bolívar el grande, y un banquete que tenían listo para Andrade se lo ofrecen al caudillo restaurador”.

Cipriano Castro nació en La Ovejera de Capacho, estado Táchira, el 11 de octubre de 1859. En 1876 incursiona activamente en la política, al oponerse a la candidatura del General Francisco Alvarado para la presidencia del Táchira; también participa en la toma de San Cristóbal por un grupo que pretendía separar al gran estado de Los Andes del resto del país.

Posteriormente es designado diputado por el Táchira al Congreso Nacional, donde se une a los partidarios de Andueza Palacios. En esos tiempos se alza la Revolución Legalista contra Andueza; por esta razón, Castro viaja al Táchira donde, ayudado por Juan Vicente Gómez, organizan un ejército contra la Revolución Legalista, pero al triunfar ésta, se asila de nuevo en Colombia por siete años, hasta que el 23 de mayo de 1899 invade de nuevo al Táchira encabezando la Revolución Liberal Restauradora, conocida como la invasión de los sesenta, en compañía de su inseparable amigo Gómez.

De victoria en victoria avanza hacia el centro y entra triunfante en Caracas el 22 de octubre de 1899, se convierte en el Primer Magistrado, cargo que sostiene hasta 1908.

Con el Mazo Dando 

 

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