Richard Canan

  • Trump en el hoyo

    En medio de la pandemia mundial del Covid-19, Estados Unidos, el país más poderoso y rico del planeta tierra, encabeza todos los registros negativos con más de 5.250.000 casos, una tasa de contagio de 15.852 casos por cada millón de habitantes, 166.000 muertos y mantiene más de 17.600 pacientes en condición crítica.

  • Trump y el fraude electoral

    Ante la inminente derrota electoral que se le avecina, empiezan las morisquetas y maromas del deschavetado presidente Donald Trump para tratar de evitar el cataclismo. Todas las encuestas dan perdedor al candidato Republicano. En la acera de enfrente, Biden mantiene una ventaja promedio sobre los 8 puntos en todos los sondeos y lo más importante, está ganando en los estados clave (Swing States) como Florida (a pesar de los lloriqueos de la ultraderecha), Arizona, Michigan o Carolina del Norte.

  • Trump y la soberbia imperial

    El Estado acechador más grande del planeta, Estados Unidos, tiene el descaro de acusar a terceros, en este caso a la República Popular China, de realizar dentro de sus instalaciones diplomáticas supuestos actos de “espionaje industrial”. Parece una chanza o una broma pesada, pero conociendo a Trump nadie se puede confiar. Su mente siempre gira alrededor de psicóticas alucinaciones que lo hacen desvariar de manera recurrente. Pero cuidado, el acusador es el Comandante en Jefe del ejército más criminal, despiadado y sanguinario del planeta, que cuenta con una amplia estructura de espionaje y contraespionaje encabezado por la NSA, la CIA, el FBI y demás esperpentos que vulneran a diario los derechos de millones de personas. Que hipocresía la de Trump.

  • La viuda Bolton

    Sigue Bolton vagando como un alma en pena. Una fantasmagórica viuda olvidada en el laberinto de sus propias contradicciones. Su pasado lleno de maldades, crímenes y asesinatos a nivel planetario le pasa ahora factura. Quedó huérfano, execrado de las alturas del poder político. Está probando las amargas mieles del fracaso y sufre del ostracismo por parte del aparato burocrático de inteligencia y espionaje que tanto defendió. Sus antiguos patrones y asociados ahora le dan la espalda.

  • Leopoldo López, el golpista mayor

    Escondido, operando sigilosamente desde una residencia diplomática, siempre de manera rastrera, cobarde y ruin. Así actúa el líder neofascista Leopoldo López, dando rienda suelta a sus infaustas maquinaciones, al borde mismo de las miserias humanas.

  • Las confesiones del Tío Bolton

    Las infidencias reveladas en el diario de quinceañera de John Bolton (su famoso block de notas amarillo), revelan en primer lugar, sus carencias humanas, su baja calaña, su falta de escrúpulos y su preferencia por el maquiavelismo. Cualidades que comparte perfectamente con su iracundo expatrono, el deschavetado Donald Trump. Ambos son la evidente demostración de que existen seres que están desprovistos de cualquier vestigio de ética y moral. Siendo terriblemente peligroso por los altos cargos que estos míseros personajes ostentan, los cuales utilizan para satisfacer sus inescrupulosas ambiciones sectarias, políticas y financieras. En el caso del Bolton, el pago inicial que recibió para la publicación de su incendiario libro “La habitación donde ocurrió: memorias de la Casa Blanca”, arranca con la módica suma de 2.000.000 de dólares.

  • Almagro Mutis

    Que desfachatez la del sumiso Almagro. Los olores de las bombas lacrimógenas y el humo de las barricadas por las protestas en Washington D.C. llegan raudamente hasta su putrefacta oficina. Pero como de costumbre, se hace el ciego, sordo y mudo cuando graves situaciones de violación de los Derechos Humanos ocurren al interior del imperio norteamericano o de alguno de los países lacayos del Cartel de Lima. Todos

  • Minneapolis en llamas

    Otra vez Trump con el rancho ardiendo al interior de Estados Unidos. Esta vez sus actuaciones, aún más nefastas que la negligente atención del Covid-19, van reafirmando su auténtica vocación de fascista. Es el perfecto representante de la extrema derecha blanca conservadora, siempre racista e intolerante a más no poder.

  • El robo del oro

    Son públicas y notorias las rastreras “gestiones” que por años han realizado perversos personajes como Julio Borges y Leopoldo López para promover el asedio en contra de su propio país. Solo maldad y odio destilan estos furibundos apátridas. Ellos han dirigido personalísimamente la siniestra cruzada planetaria para que instituciones y organismos internacionales procedan a bloquear ilegal y unilateralmente recursos, cuentas y activos pertenecientes al pueblo venezolano.

  • La Gripezinha de Bolsonaro

    El deschavetado presidente de Brasil ha superado con creces todas sus expectativas como fiel exponente de la extrema derecha conservadora y el neofascismo reaccionario. La terrible pandemia del Covid-19 ha desnudado cabalmente su metabolismo de ultranacionalista radical, racista y xenofóbico. Bolsonaro se presenta como el paladín defensor del capital y la rancia burguesía empresarial brasileña, siempre depredadora y defensora a ultranza de sus exclusivos intereses de clase.