Ildegar Gil

  • Gasolina pa’ mi hoguera, pero lo digo

    Tengo la hoguera asegurada, entre algunas y algunas, por las líneas que siguen. Con franqueza espero, no obstante, que motivado a esas mismas líneas surja alguien a impedir que el fuego me consuma. Trataré el asunto de la gasolina. Mejor dicho: a la picazón brotada entre revolucionarios y revolucionarias por este inflamable asunto.

  • ¿Sabes qué, DirecTV? A mí no me malandreaste

    Sí. Será una reflexión más individual que nunca. Muy particular. Rayando en lo egoísta, lo admito. En primera persona: me siento vencedor. Me siento muy vencedor del imperio. En nada me afectó su jugada con ese monstruo de nombre DirecTV.

  • Párame ahí la guachafita de la salidera

    Con la mano en el corazón y en el alma digo que hay que bajarle dos a la guachafita con la salidera de casa, y con el tapabocas en el cuello cual bufanda “que me luce de pinga”. En otra ventana del monitor, al lado del documento que ustedes leen ahora, visualizo la ventana https://covid19.patria.org.ve/. Justo en este instante, esa fuente indica que ya dejamos atrás los cinco millones de contaminados y los 325 mil decesos. Señores y señoras: la cosa no es cuento de caminos.
    Sí ha habido una dosis de relajo en muchas y muchos compatriotas en materia de distanciamiento físico, como instrumento para estar a salvo de la pandemia. Lo he notado los últimos dos sábados, vía al mercado. Quisiera suponer que será diferente la venidera jornada.

  • Lo que se sabe y no se sabe de la invasión por Macuto

    Para quienes no somos duchos en estrategia militar se nos hace nada fácil evaluar, desde ese punto de vista, lo sucedido en nuestro país el domingo 3 de mayo. Tampoco –en el mismo orden-, nos atrevemos a precisar aspectos resultantes y cada día más visibles de la pretendida incursión marítima de entonces. Desarrollamos estas líneas transcurridas  una semana de aquel hecho, y sentimos que aún faltan muchas piezas (en el campo de guerra) para tener completa la armazón. Vista la complejidad del asunto, tal vez nunca lo logremos.

  • Nuestras niñas y nuestros niños volverán a pisar las calles nuevamente

    Por: Ildegar Gil   Por estrictísimas razones alimentarias, salgo de casa solo dos veces a la semana. Lo más lejos, a dos cuadras. Invierto, dentro de mis posibilidades, la menor cantidad de tiempo en ir y regresar. Estoy claro, muy claro, que mi mayor aporte dentro de esta enfermiza batalla que libramos a nivel planetario […]

  • Lo que sí debe cambiar después de la pandemia

    Quiero militar en la ilusión de quienes sueñan con la máxima (en eso se ha convertido), según la cual “después de la pandemia el mundo será otro”. Claro que me animo a integrarme a esas filas, cobijadas  bajo el manto optimista de un natural elixir de vida. Pero…me permito hacer algunas acotaciones, sin pretensiones de secuestrar el sabor a ese dulce guarapo de existencia.

  • Amor, mucho amor, en tiempos de tapabocas

    No resulta fácil explicar, en tan breve espacio, la explosión de amor que cual ola batiente se nos mete en cada fibra por estos días. La admiración por ese pueblo del cual formamos parte, se dispara como el virus que genera ese reencuentro cómplice hacia el colectivo nacional: exponencialmente.

  • El verdadero enemigo de las FAES en el tiroteo aquel

    Escuché decir alguna vez, que en política dos más dos no son cuatro, y que las coincidencias no existen. El alerta -realmente eso es-, se me vino a la mente la semana pasada en medio del operativo en el que las FAES frustró el secuestro de un empresario en Caracas, a la altura de la avenida Francisco Fajardo, sector este de la ciudad. ¿Que cuál es la relación entre una cosa y la otra? Lo digo a continuación.

  • Digamos como Maduro: ¡Basta de indolencias!

    Ildegar Gil @ildegargil El presidente Nicolás Maduro profundizó, en días recientes, órdenes para luchar contra la corrupción y la indolencia. Públicamente, como de forma reiterada lo hizo el Comandante Hugo Chávez, el jefe de Estado ha formulado severos reclamos a su equipo de gobierno al detectar retraso (o peor aún: inercia), en la acometida de […]

  • Veintiocho años de construcción (entre aciertos y errores)

    Ildegar Gil ildegargil@gmail.com / @ildegargil Es comprensible, y muy lógico, que la angustia –y hasta la molestia– turbe nuestras vidas cuando decisiones y proyectos diseñados al más alto nivel del poder político en nuestro país, no evidencian en lo inmediato la utilidad anunciada a través de diversos medios. El sentimiento de ¿frustración? adquiere mayores tonalidades de arr…era […]