Ildegar Gil

  • Hands

    Comparto lo que dicen opositores sobre “la invasión”

    Como era de esperarse el sentimiento patriótico ha venido aflorando, sin prisa pero sin pausa, en el hombre y en la mujer de nuestro país ante el asomo del rostro amenazante de lo que significa la posibilidad de una agresión armada extranjera contra nuestra nación.

  • Foto: Referencial

    Guaidó ¿tiene miedo o no tiene b… para decirlo?

    Hace días, por esta misma vía, responsabilizamos a Juan Guaidó de cualquier tragedia que pudiera presentarse en nuestro país a partir de la irregular actuación política que viene evidenciando desde que inició el año, con el propósito de derrocar al Gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro. Llegamos, incluso, a endosarle directamente la carga de culpabilidad que pudiera tener si como consecuencia de su disparatado proceder, los habitantes de esta nación llegáramos a sufrir en carne propia las consecuencias de su cuestionable proceder.

  • Foto: Referencial

    ¡Alerta!: Esto pasará el 10 de enero

    En medio de una charla sobre el asedio al que el imperialismo tiene sometido a la Patria, una angustiada mujer comentó: “Veremos qué pasará el 10 de enero”, y le contesté –palabras más, palabras menos-: “Ese día se juramentará Nicolás Maduro. Sólo eso ocurrirá. Ninguna otra cosa”.

  • Foto: Referencial

    El datazo que arrugó a los golpistas el 9-D

    Para la oposición golpista en nuestro país nunca habrá resultados eleccionarios que valgan. Podrá sufragar el 100 por ciento de convocados y convocadas, o un porcentaje mucho menor como ocurrió el domingo durante las elecciones municipales en toda la nación y –en ninguno de los casos-, estará dispuesta a reconocer la validez del proceso no obstante que el mismo esté blindado de plenas garantías reconocidas por agentes nacionales e internacionales.

  • Foto: Referencial

    Made in USA: Iván Duque indiferente al ultraje de niñas colombianas

    Un helicóptero gringo en Riohacha se apoderó, durante cierto tiempo la semana anterior, de la atención de usuarios de las redes digitales que captaron y difundieron la presencia militar estadounidense en tierras colombianas. El aparato, junto al buque hospital Comfort (también de bandera yanqui), simulaba prestar -bajo autorización de Iván Duque-, atención médica a migrantes venezolanos.

  • Foto: Referencial

    El escándalo narco-militar que no es chisme

    Diversos portales con respetable credibilidad dieron cuenta el viernes pasado de la venta de armas al narcotráfico, por parte de algunos oficiales del ejército de Chile. La especie no emanó de ningún chisme ni golpe bajo, sino de una grabación en la que el mismo jefe del cuerpo austral, general Ricardo Martínez, admite el abominable hecho.

  • Foto: Cortesía

    Sobre lo que dijo Llafrancis, ¿así o más claro?

    Si algo no debemos desdeñar de la derecha apátrida es su ácida capacidad para activar los laboratorios de desinformación y guerra sucia cuando la ocasión le brinda espacios para ello, por minúsculos que estos parezcan. Con Llafrancis Colina, moderadora del programa Zurda Konducta, no fueron la excepción.

  • Foto: Referencial

    Nadie le paró a esta buena noticia sobre Venezuela

    La pasada semana nuestro país entregó a 35 personas nacidas en otras latitudes, la condición de refugiados. La noticia, inexplicable y lamentablemente, pasó desapercibida para la mayoría de nosotras y nosotros.

  • Shakira

    Lo que dicen que Shakira dijo contra Venezuela

    Esta vez escribiría sobre Shakira por que sí. Estaba predestinado a hacerlo, desde que el primo Javier me envió vía guasap un enlace en el que a primera vista destacaba un titular en el que se leía que la cantante colombiana pedía al gobierno de su país mayor presupuesto para la educación que supuestamente se estaba dando a niñas y niños de Venezuela residentes en suelo neogranadino.

  • Foto: Referencial

    Por las malas y sin taima contra los delincuentes del PVP

    Para nadie es un secreto el barranco económico por el que atravesamos en este instante, quienes dependemos exclusivamente de un salario. Al demonio mismo fueron enviados los precios acordados entre el Gobierno nacional y los empresarios, en rubros de primerísima necesidad. “Eso era de esperarse”, me dijo Warao Ildegar. “Siempre lo hacen. ¿Por qué iba a ser diferente?”, agregó. “Claro, pero ahora sí hay una gran diferencia”, le contesté. “La diferencia”, argumenté, “es que ahora esos precios fueron acordados de manera pública y todo el país vio el acto en vivo y directo”.