Carola Chávez

  • #OPINIÓN Vuelve el perro arrepentido (2026)

    Este artículo seguramente ya lo escribí en 2014. Casi que podría copiar y pegar cualquiera de mis textos de esos tiempos, cambiar el nombre de Nicolás por el de Delcy y estaría todo dicho.

  • Vivir en dictadura

    La oposición dice que vive en una dictadura y es cierto: ellos se encerraron y se negaron la posibilidad de discusión, la libertad de opinion. En 2017, por ejemplo, quejarse de las guarimbas que los secuestraron en sus casas era considerado «chavismo» y quién se atrevía a decir algo le marcaban sus casas con la palabra «sapo». 

  • Por eso Nicolás

    Por eso Nicolás Carola Chávez Al principio, Nicolás se volvió mi candidato porque, plena como la luna llena, yo sabía que Chávez sabía. Y Chávez nos dijo, en aquel momento desgarrado, cuando sentíamos que el suelo se abría bajo nuestros pies, que Nicolás era el que iba a conducirnos a salvo a través de la tormenta que Chávez sabía que vendría.

  • Chavistamente: En la bajaíta

    “¡Pgrésident Madugro! –casi gritaba Macrón, apretando el paso para alcanzar a Nicolás Maduro antes de que el invierno lo alcance a él y a sus colegas negacionistas que hasta finales de verano insistían en su plan de desconocer al presidente de Venezuela a favor de un mamarracho granuloso, porque así se lo ordenaron desde la Casa Blanca. Oui, monsieur! O sea, yes, sir!

  • Chavistamente: Por sus redes muere el pez

    En estos tiempos se impone la noción de que si no subes fotos a las redes, no haces, no existes. Quién va a creer que algo pasó en estos tiempos de cámaras ebrigüer, sin selfie que lo avale. Hacer es tomarse la foto. Hacer bien es tomarse buenas fotos. 

  • Chavistamente: Peligrosi jugando con fuego

    El 2 de agosto, Nancy Pelosi Peligrosi surcaba los cielos mientras el mundo, sosteniendo la respiración, rastreaba el avión que la llevaba por los cielos de Asia, a modo de escoba voladora.

  • Chavistamente: Un bostezo

    Son un bostezo, con sus poses, sus causas y causitas, todas con logo y banderita; sus petulantes presentaciones en las redes sociales y sus principios, claro, sus principios innegociables, suyos suyitos, porque todo parte de la pelusa de sus ombligos.

  • Chavistamente: El arte de remar con arte

    Hace seis años la vi entrar a su universidad. La vi caminar hacia la puerta y vi como su levantaba la cara, cómo dejaba en cada paso la inseguridad y el miedo. Vi cómo las heridas que le dejaron tantos años de acoso escolar se iban transformando en una tesis de grado hermosa. ¡Publicación y difusión! dijeron las profas y profes y esta mamá apretando una servilletica bañada en lágrimas de amor, orgullo y agradecimiento.

  • Chavistamente: Esa carta desgraciada

    Muy respetado y estimado Presidente Biden

  • Chavistamente: Del jardín y la jungla

    Dijo Josep Borrell hace unos días, como siempre, sin pensar bien lo que dice: “Los europeos hemos construido la Unión como un jardín a la francesa, ordenadito, bonito, cuidado, pero el resto del mundo es una jungla.