Atilio Borón

  • El injusto castigo de Tejero

    La canalla mediática internacional se rasga las vestiduras y ensordece al mundo entero denunciando el atropello consumado por la justicia venezolana al haber condenado a Leopoldo López a una pena de 13 años, 9 meses, y 7 días y 12 horas de reclusión por “incitar a la protesta”, según nos (mal)informa el decano de los periódicos mentirosos del mundo hispanoparlante, El País. ¿Incitar a la protesta le llama este diario y sus lenguaraces en el resto de América Latina y el Caribe a una exhortación pública y violenta hecha por López para derrocar a las autoridades y a alterar el orden constitucional de Venezuela? Esta derecha desesperada porque no puede derrotar por las vías institucionales a los gobiernos progresistas y de izquierda de la región ya ha arrojado por la borda todos sus escrúpulos y ha hecho del mentir su segunda naturaleza.

  • El injusto castigo de Tejero

    La canalla mediática internacional se rasga las vestiduras y ensordece al mundo entero denunciando el atropello consumado por la justicia venezolana al haber condenado a Leopoldo López a una pena de 13 años, 9 meses, y 7 días y 12 horas de reclusión por “incitar a la protesta”, según nos (mal)informa el decano de los periódicos mentirosos del mundo hispanoparlante, El País.

  • Fotos: www.atilioboron.com

    Éxodo sirio y “crisis migratoria” en Europa

    Ante la intensificación de la mal llamada “crisis migratoria” surgieron voces de gobernantes, políticos y supuestos expertos en el tema, asegurando que éste no era un problema europeo, sino africano o, en todo caso del Medio Oriente.

  • Grecia, Brasil y después

    Si en Grecia la democracia sufrió un duro revés, otro tanto parece que está a punto de ocurrir en Brasil. Incapaz de prevalecer en las urnas, la derecha griega y sus mandantes en Bruselas reprobaron en el Parlamento lo que había sido aprobado por el pueblo en el referendo convocado por Syriza.

  • La derrota del fascismo en Europa: 70 años después

    El 70ª aniversario de la caída de Berlín a manos del Ejército Rojo es una ocasión propicia para someter a revisión algunos lugares comunes acerca de la Segunda Guerra Mundial y su desenlace.

  • En Café Brasilero, Montevideo, Marzo  2011

    Galeano: original y profundo

    Pensaba ahondar sobre algunos asuntos pendientes de la nota sobre la Cumbre de las Américas que publicara hoy Página/12. Pero a poco de regresar desde Colombia -donde tuve el honor de participar en las diversas actividades de la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz de Colombia- me abrumó la noticia de la muerte de Eduardo Galeano. Y la verdad es que lo único que tuve ganas de hacer fue buscar sus libros en mi biblioteca y sentirme una vez más en su compañía deleitándome con su lectura.

  • Acotaciones sobre el golpe frustrado en Venezuela

    Hace poco más de un año la derecha fascista venezolana lanzaba una nueva ofensiva dirigida a provocar la “salida” del presidente Nicolás Maduro. La “salida” era un eufemismo para designar una convocatoria a la sedición, es decir, la destitución por medios violentos, ilegales y anticonstitucionales del mandatario legal y legítimamente electo por el pueblo venezolano.

  • Putin, un discurso histórico

    Hay discursos que sintetizan una época. El que pronunciara Winston Churchill en el Westminster College, en Missouri, en Marzo de 1946 es uno de ellos. Allí popularizó la expresión “cortina de hierro” para caracterizar a la política de la Unión Soviética en Europa y, según algunos historiadores, marcó con esa frase el inicio de la Guerra Fría.

  • Brasil: victoria pírrica y después

    Difícil y angustiosa victoria de Dilma en el balotaje de ayer, la más estrecha jamás habida en la historia brasileña, según consignan varios periódicos en sus portales. En el balotaje del 2006 Lula derrotó al candidato del PSDB Geraldo Alckmin por más de veinte puntos: 61 a 39 por ciento.

  • Atilio Borón

    Atilio Borón: La izquierda y el balotaje en Brasil

    Obedeciendo a un orden directa de Adolf Hitler, el 18 de Agosto de 1944 Ernst Thälmann moría fusilado por las SS en el campo de concentración de Buchenwald. Su cuerpo fue inmediatamente cremado para que no quedara vestigio alguno de su paso por este mundo. Thälmann había llegado a este tétrico lugar luego de transcurrir los anteriores once años de su vida en la prisión de Bautzen, donde fuera enviado cuando la Gestapo lo detuvo –al igual que a miles de sus camaradas- poco después del ascenso de Hitler al poder, en 1933. En esa prisión fue sometido a un régimen de confinamiento solitario cumpliendo la pena que le fuera impuesta por el imperdonable delito de haber sido fundador y máximo dirigente del Partido Comunista Alemán. Thälmann era además uno de los líderes de la Tercera Internacional, que en su VIº congreso -celebrado en Moscú en 1928- había aprobado una línea política ultraizquierdista de “clase contra clase”. Esta se traducía en la absoluta prohibición de establecer acuerdos con los partidos socialdemócratas o reformistas, fulminados con el mote de “socialfascistas” y caracterizados sin más como el ala izquierda de la burguesía. Ni siquiera el mortal peligro que representaban el irresistible ascenso del nazismo en Alemania y la estabilización del régimen fascista en Italia lograron torcer esta directiva. León Trotsky se opuso a la misma y no tardó en condenarla. Y desde la cárcel Antonio Gramsci le confesaba a un recluso socialista, Sandro Pertini, que esa consigna que debilitaba la resistencia al fascismo “era una estupidez”. Tanto el revolucionario ruso como el fundador del PCI eran conscientes de que el sectarismo de esa táctica expresaba un temerario desprecio por el riesgo que presentaba la coyuntura y que su implementación terminaría por abrir la puerta a los horrores del nazismo, clausurando por mucho tiempo las perspectivas de la revolución socialista en Europa. La Tercera Internacional abandonó esa postura en su VIIº y último congreso, en 1935, para adoptar la tesis de los frentes populares o frentes únicos antifascistas. Pero ya era demasiado tarde y el fascismo se había enseñoreado de buena parte de Europa.