Opinión / Noticias

Por Irán Aguilera
La historia de los últimos 26 años del pueblo venezolano son un testimonio admirable de su enorme capacidad de resistencia heroica, tributo que ha tenido que pagar por haber tomado la decisión de transitar, libérrimamente, el camino de la transformación social que escogió con la Revolución Bolivariana. Desde 1999, Venezuela es el epicentro de un proceso revolucionario que es ejemplo para los pueblos del continente, e incluso de allende los mares, porque ha priorizado la justicia social para las grandes mayorías populares, por lo que ha tenido que enfrentar, constantemente, los brutales embates del imperialismo y de las viejas élites lacayas antinacionales desplazadas del poder.
Por todo eso los venezolanos y las venezolanas hemos tenido que enfrentar guerra económica, sabotajes, bloqueo, golpes de estado, ataques a la industria petrolera, medidas coercitivas unilaterales, robos de activos en el exterior, y todo tipo de violencia política, pero no han podio quebrarnos la firme voluntad de continuar en Revolución Bolivariana y respaldar a nuestros líderes.
A partir de 2013 el imperialismo estadounidense redobló sus brutales agresiones causando una contracción del 70 por ciento del PIB venezolano, generando una de las crisis económicas más severas en la historia del país, afectando la capacidad para importar alimentos, medicamentos y tecnología, y limitando el acceso a los mercados financieros internacionales, golpeando muy duro al pueblo, con lo cual, mediante la manipulación mediática, el imperialismo buscaba lanzarlo contra el Gobierno Bolivariano.
Pero el Bravo Pueblo no cayó en las redes que sus enemigos le tendieron, al contrario, desarrolló una enorme capacidad de resiliencia para resistir y vencer, acompañando de manera protagónica al presidente Nicolás Maduro en el proceso progresivo de recuperación económica y social que vive el país, así va superando las dificultades producidas por el asedio imperial.
En las últimas 22 semanas la agresión imperialista ha tomado niveles nunca antes visto poniendo a prueba, una vez más, al pueblo de Venezuela, quien la va superando con creces con la más amplia unidad con el amor por la patria como bandera. El “terrorismo psicológico” promovido por el imperialismo estadounidense con su incursión ilegal en aguas del Caribe no ha hecho mella en la moral combativa del Bravo Pueblo.
La fusión popular, militar y policial es la garantía de la paz y estabilidad del país, lo ha dicho el presidente Maduro: “nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha demostrado su unión indisoluble con el pueblo de Venezuela, su disciplina y su arrojo patriótico para defender cada palmo de tierra venezolana”.
La Revolución Bolivariana hace posible construir un camino propio basado en la soberanía, la inclusión y la participación popular, por eso seguirá adelante triunfante y, con ella, la esperanza de un futuro mejor para los pueblos de Nuestra América.
palcarito3@gmail.com
Barcelona/Edo. Anzoátegui