Opinión / Freddy Gutiérrez / JPSUV

12.Nov.2024 / 11:26 am / Haga un comentario

Foto: Referencial

Por Freddy Gutiérrez

Buen día, mis estimados camaradas. Para quienes no hayan leído mi artículo anterior sobre el algoritmo, les diré que los algoritmos son sistemas complejos que analizan una gran cantidad de datos para personalizar la experiencia en redes sociales; en él expliqué cómo funcionan, detallando especialmente su relación con el neuromarketing, el papel que juega la ética en este asunto y aporté medidas que podrían mitigar los riesgos que comporta.

Ahora, considero apropiado tocar otra arista de este tema como es el efecto del algoritmo en los adolescentes. Aunque los educadores reconocen el valor educativo de las redes sociales, nos han alertado sobre la importancia de enseñarlos a utilizarlas de manera crítica y responsable, puesto que, existen consecuencias que arrojan los algoritmos y que, si bien pueden variar según el individuo, la plataforma y el tipo de contenido consumido, conviene estimarlas, para, luego, darles algunos ejemplos de casos.

Consecuencias del algoritmo en adolescentes:

Burbujas de filtro y polarización: los algoritmos tienden a mostrar a los usuarios contenido que refuerza sus creencias y opiniones preexistentes, creando «burbujas de filtro» que limitan la exposición a diferentes perspectivas. Esto puede fomentar la polarización y dificultar el diálogo constructivo.

Ejemplos: Las noticias falsas durante las elecciones.

Alrededor del mundo, se ha evidenciado cómo los algoritmos de las redes sociales han amplificado la difusión de noticias falsas y desinformación, generando divisiones entre diferentes grupos. Extremismo en línea. Grupos extremistas han utilizado las redes sociales para crear ecosistemas en línea donde se radicalizan las ideas y se promueve el odio hacia determinados grupos sociales, aprovechando los algoritmos para mantener a sus seguidores dentro de estas burbujas.

Adicción y problemas de salud mental: el diseño de los algoritmos está orientado a maximizar el tiempo que pasamos en las redes sociales, mostrando contenido altamente atractivo y personalizable, lo que, puede producir adicción, problemas de sueño, ansiedad y depresión en los adolescentes. Ejemplos: Aumento en los casos de ansiedad y depresión.

Numerosos estudios han vinculado el uso excesivo de redes sociales con un incremento de esas enfermedades en adolescentes, especialmente cuando este uso se convierte en una adicción que interfiere con otras áreas de su vida. Trastornos del sueño. La luz azul emitida por las pantallas y la naturaleza adictiva de las redes sociales han contribuido a problemas de sueño en ellos (lo que, a su vez afecta su rendimiento académico y bienestar general).

Distorsión de la imagen corporal y baja autoestima: las redes sociales, especialmente aquellas centradas en la apariencia física, pueden generar presión social intensa para cumplir con ciertos estándares de belleza, lo que, puede conducir a la distorsión de la imagen corporal, baja autoestima y problemas de alimentación. ¿Cómo sucede? La proliferación de aplicaciones y herramientas de edición de fotos y filtros ha generado estándares de belleza irrealistas, llevando a muchos adolescentes a compararse negativamente con las imágenes que ven en las redes y a desarrollar una imagen corporal distorsionada de sí mismos.Otra situación que ocurre es el Ciberbullying relacionado con la apariencia física: Los algoritmos pueden amplificar el alcance de comentarios negativos y ataques dirigidos a la apariencia física de los adolescentes, lo que contribuye a la baja autoestima y problemas de salud mental. También facilita la creación de grupos tóxicos. Sobre este tema profundizaré más adelante.

Pérdida de habilidades sociales y concentración: el exceso de tiempo en las redes sociales puede disminuir el tiempo dedicado a interacciones sociales cara a cara y a actividades que requieren concentración, como la lectura o la resolución de problemas. Esto produce
dificultad para desarrollar empatía, comunicación no verbal y la resolución de conflictos de manera presencial. También, problemas de atención, debido a la constante estimulación obtenida en esas redes, que puede afectar la capacidad de concentración, dificultando su rendimiento académico y su capacidad para realizar tareas de enfoque sostenido.

Desinformación y noticias falsas: los algoritmos pueden propagar rápidamente información
falsa y engañosa, dificultando que los adolescentes distingan entre hechos y opiniones. Ejemplo de ello son, la pandemia y teorías de la conspiración difundidas durante la pandemia de COVID-19, donde, los algoritmos de las redes sociales contribuyeron a la rápida difusión sobre la enfermedad, generando confusión y miedo en la población. Y la manipulación de elecciones, pues en diversos procesos electorales, se ha utilizado la desinformación difundida a través de las redes sociales para manipular la opinión pública y favorecer a determinados candidatos.

Antes de continuar, es importante destacar que el Ciberbullying y el acoso no son lo mismo. Si bien ambos involucran comportamientos destinados a intimidar, humillar o causar daño a otra persona, existen diferencias clave que conviene conocer:

▪ Medio: El acoso tradicionalmente ocurre en entornos físicos, como escuelas o vecindarios, mientras que el ciberbulling (o ciberacoso) se lleva a cabo a través de medios electrónicos,
como redes sociales, mensajes de texto, correo electrónico o juegos en línea.

▪ Alcance: El ciberacoso tiene un alcance mucho mayor y puede llegar a un público más amplio, ya que, las acciones en línea pueden ser difundidas rápidamente y alcanzar a un
número infinito de personas.

▪ Anonimato: Los acosadores en línea, a menudo, permanecen en el anonimato, lo que les brinda una sensación de impunidad para continuar con sus acciones sin enfrentar consecuencias directas.

Lo anterior ocasiona daño a la reputación y exclusión social, dos ámbitos de vital importancia en
la adolescencia. En muchas ocasiones, las víctimas de ciberbullying son objeto de campañas de difamación mediante rumores, fotos manipuladas y comentarios negativos que pueden tener un impacto duradero en su vida, afectando su autoestima y sus relaciones sociales. El acoso en línea puede desencadenar o agravar trastornos de ansiedad y depresión en los adolescentes, así como las amenazas y humillaciones que generan un gran estrés emocional y llevar a pensamiento
suicidas, como fue el caso que les relataré a continuación.

El lamentable caso de Amanda Todd. Se trató de una joven canadiense de 15 años. Un trágico ejemplo de las devastadoras consecuencias que puede tener el ciberacoso. Esta adolescente vivió una pesadilla que culminó en su trágico suicidio en el año 2012. Su historia se hizo mediática a través de un video de YouTube, que grabó antes de quitarse la vida, donde relató, mediante tarjetas con mensajes escritos, el calvario que había sufrido a causa del ciberacoso. Ella soportó presión por unos tres años por parte de sus compañeros de colegio (en modo presencial) y en las redes sociales (modo virtual).

El inicio de la pesadilla. Todo comenzó cuando Amanda, siendo aún muy joven, fue persuadida para realizar un acto sexual a través de una webcam y una foto fue difundida sin su consentimiento, lo que desencadenó una espiral de chantaje, amenazas y acoso en línea. En otras palabras, fue “linchada” socialmente tras la publicación de su topless en la red social Facebook. Así se convirtió en el blanco de constantes burlas, insultos y amenazas en redes sociales. La joven se sentía humillada y avergonzada, lo que la llevó a cambiar de colegio en varias ocasiones.

Un video conmovedor. En un intento desesperado por dar a conocer su historia y concienciar sobre los peligros del ciberacoso, Amanda grabó un video de 9:00 minutos en el que, con la ayuda de tarjetas escritas, contó su experiencia. En el video, conmovedor y desgarrador, describió cómo el acoso la había llevado a sentirse sola, aislada y desesperanzada.

Las consecuencias trágicas. A pesar de su valentía al hacer público su sufrimiento, el acoso no cesó. La presión y el dolor emocional que soportó fueron demasiado para ella, y finalmente decidió quitarse la vida. Su muerte conmocionó al mundo y generó un debate a nivel global sobre los peligros del ciberacoso y la necesidad de tomar medidas para proteger a los jóvenes de este tipo de violencia.

A pesar de la conmoción mundial que generó el caso y los esfuerzos de las autoridades, no se pudo identificar a un único culpable directo de su suicidio. La investigación se centró en rastrear la difusión de las imágenes íntimas de Amanda y en identificar a las personas involucradas en su acoso en línea. Sin embargo, debido a la naturaleza del ciberacoso, con múltiples actores y la constante evolución de las plataformas digitales, resultó imposible establecer una cadena de responsabilidades clara y contundente. Algunos de los desafíos que enfrentaron las autoridades en este caso fueron los que les comenté previamente (el medio es presencial y virtual, de alcance infinito y anonimato):

• Anonimato en línea: muchos de los acosadores utilizaron perfiles falsos y herramientas de anonimato, lo que dificultó su identificación.

• Difusión rápida de contenido: las imágenes y los mensajes de odio se propagaron rápidamente en internet, haciendo que sea complicado rastrear su origen y a todos los involucrados.

• Jurisdicciones múltiples: el ciberacoso trasciende fronteras, lo que complica la cooperación entre diferentes jurisdicciones legales.

A pesar de estos obstáculos, la policía canadiense detuvo a varias personas involucradas en la difusión de imágenes de explotación infantil. Sin embargo, ninguna de estas detenciones pudo ser directamente vinculada al suicidio de Amanda Todd.

El legado de Amanda: Este caso dejó una profunda huella en la sociedad y sirvió para visibilizar un problema que hasta entonces no había recibido la atención que merecía. Su historia ha inspirado a muchas personas a hablar sobre el ciberacoso y a trabajar para prevenirlo.

En contraparte, en Venezuela (a mediados del 2022) tres casos de acoso se hicieron mediáticos, pero se mantiene la confidencialidad como lo estipula la Lopnna (Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente):

• Caracas: un video difundido en redes sociales mostró una pelea entre dos estudiantes de bachillerato en un salón de clases. Uno de los jóvenes fue agredido físicamente por su compañero mientras los demás observaban y se burlaban. Ocurrió en un colegio de El Paraíso, municipio Libertador. El Ministerio Público designó a la Fiscalía 117 del Sistema Penal de Responsabilidad de los Adolescentes para investigar y sancionar a los responsables.

• Maracaibo: otro video mostraba a un grupo de adolescentes acosando y agrediendo a una compañera con discapacidad. Las jóvenes se burlaban de ella, la manipulan físicamente y la obligan a permanecer en el lugar. El titular del Ministerio Público designó a la Fiscalía 31 con competencia en responsabilidad penal adolescente para sancionar los hechos.

• Bolívar: un estudiante fue agredido físicamente por otro compañero, quien le propinó varias patadas mientras estaba sentado en el suelo. Fue grabado por otros estudiantes y difundido en redes sociales. La Fiscalía Novena del Ministerio Público inició una investigación. Se imputó a un adolescente por el delito de lesiones personales.

¿Qué podemos aprender de estas situaciones?

• El ciberacoso tiene consecuencias devastadoras: y puede destruir vidas.

• Es fundamental hablar: los jóvenes deben sentir seguridad para hablar sobre el ciberacoso si lo están sufriendo o si conocen a alguien que lo está pasando mal.

• La prevención es clave: educar a los jóvenes sobre los peligros del ciberacoso y enseñarles a utilizar las redes sociales de manera segura y responsable.

• La colaboración es esencial: padres, profesores, autoridades y empresas tecnológicas deben trabajar juntos para combatir el ciberacoso y crear entornos seguros en línea.

• Problemas legales: La difusión de contenido difamatorio o amenazante puede constituir un delito y dar lugar a denuncias penales.

En conclusión: es nuestra responsabilidad tomar medidas para proteger la ingenuidad propia de nuestros jóvenes y crear un mundo en línea más seguro. Para finalizar, les dejo una frase de un defensor de las personas oprimidas de Sudáfrica…

Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor. Desmond Tutu.

Escríbanme, siempre los leo. Un abrazo fraterno camaradas,

¡Hasta el próximo artículo!

Freddy J. Gutiérrez González

@freddygutierrezgonzalez

 

 

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